Messi es ahora el banquero del Barça

De esta pandemia se suponía que, como enemigo común que es, iba a provocar una tregua sagrada. Así lo predicaron al principio nuestros políticos, que ya abandonan aquel buen propósito sin disimulo. Y donde no ha habido tregua es en el Barça, que venía de un distanciamiento entre la plantilla y la directiva que ahora se agrava, porque ya se sabe que donde no hay harina todo es moína. El tema de los recortes renovó el enfrentamiento y ahora estalla en un comunicado de Messi que acusa sin rodeos a la directiva de Bartomeu de intento de dejar en mal lugar a la plantilla ante la opinión pública. Un episodio más en una larga tensión.

Ya saben: Bartomeu se reunió con los capitanes, les propuso una mengua del 70% de sus emolumentos mientras durara el cierre y éstos arrastraron los pies. El Barça ha hecho saber que los capitanes de las demás secciones profesionales (baloncesto, balonmano, hockey y fútbol sala) sí están dispuestos al sacrificio y eso ha encendido del todo a la plantilla de fútbol, porque esas secciones son todas muy deficitarias. Lo que ganan es muchísimo más de lo que ingresan, sale del fútbol, y ahora se los ponen como modelos. De ahí el comunicado, anunciando que pondrán lo que haga falta para que los empleados del club no tengan ERTE.

Paradoja: Messi hace ahora de banquero de un club que ha quedado exhausto, entre otras cosas, porque le ha forzado a concederle continuas renovaciones hasta cantidades inasumibles y reservándose la posibilidad de salir el 30 de junio. De su mano, varios veteranos han conseguido contratos largos. A eso se suma el mal uso dado por el club a los 222 millones de Neymar. La camarilla del Barça pretendió que regresara, pero no había dinero. Tan poco había que la plantilla ha quedado cortísima. Luego sobrevino lo de Abidal, en cuya explicación por el relevo de Valverde se sintieron retratados. Más tarde, el caso I3 Ventures. Y ahora esto...