Era la solución desde el inicio

Por fin, se ha tomado la decisión de intervenir quirúrgicamente el tobillo de Hazard, tras un intenso tratamiento con ondas de choque que tampoco ha dado resultado, según los médicos que le tratan. Desde el punto de vista médico, resulta difícil comprender la actitud seguida en este caso. Resulta manifiesta la poca experiencia de quien ha establecido el tratamiento con ondas de choque y a los diez días decide la intervención quirúrgica, ya que sabido es que las ondas de choque no producen efecto inmediato, sino a medio o largo plazo.

Ya dijimos desde el principio que el tratamiento con la nueva fractura era la intervención quirúrgica. Y esta va a ser llevada a cabo nada menos que en Dallas, por el eminente doctor Eugene Curry, gran especialista en la reconstrucción de ligamentos del tobillo. Nos alegramos mucho de que se trate de solucionar definitivamente el caso y que la intervención llegue a buen puerto, si bien consideramos demasiado optimistas aquellos que piensan que pueda estar a pleno rendimiento al final de temporada. Es posible que entre mes y medio a dos meses esté entrenado a tope con el equipo, pero para coger el ritmo de la competición y meter el pie sin miedo va a pasar mucho tiempo. Al mismo tiempo, nos entristece, una vez más, que el equipo con más gloria de España cuide tan poco la medicina de este país y lleve a sus jugadores a ser operados en el extranjero.