Leo, bienvenido a tu casa

Messi todavía no lo sabe, pero Nápoles le quiere desde siempre. Para los partenopei, Leo es el hijo futbolístico de Maradona, su heredero. Quizás se diese cuenta ayer, cuando cientos de tifosi le acogieron con los mismos cánticos que le dedicaban al Pelusa. Y esta noche, salvo los 90 minutos de batalla, pasará lo mismo en Fuorigrotta. No crean que esto sea común. Hace tres años por estas calles apareció el Real Madrid de Cristiano y todo eran pitos. Pitos de miedo, claro, pero pitos. El Barça también asusta, sin embargo el cariño que se le tiene a Leo va más allá.

Nápoles siente que le pertenece y casi con vergüenza, porque el fútbol moderno no le concede mucho espacio a los sueños, desea que algún día la historia se repita. Ferlaino nos dijo que Messi sería "el único digno" para llevar el '10' del Nápoles, retirado en honor de Maradona. ¿Imaginan esa presentación? Diego entregándole la elástica más deseada a su heredero, una foto para la leyenda. Tranquilos, sabemos que es (casi) imposible, que es utopía, "fantacalcio", como decimos aquí. Pero déjennos soñar, que en estos días hace más falta que nunca. Ayer, cuando Messi subió por primera vez las escaleras del San Paolo, yo estaba delante de él. Quise decirle: "bienvenido a tu casa", pero me faltó coraje. Lo harán los 45.000 que estarán allí esta noche. Los que llevan años esperándole.