Partido para no fallar ante el Espanyol

Partido para dar la talla, para no fallar. Otra vez, por segunda temporada consecutiva, el Valladolid se atasca como local, hasta el momento solo ha ganado dos partidos en Zorrilla. Eso sí, este año pierde menos y está a tiempo de remediarlo. Quedan ocho encuentros en casa de los catorce que hay que disputar. Es una ventaja que no se puede desaprovechar. 24 puntos jugados al calor de tu propio público deben dejar el saldo definitivo para asegurar la salvación. Y todo empieza mañana ante el Espanyol al que el Valladolid saca siete puntos que pueden ser diez más el gol average en caso de victoria. El botín a conseguir es enorme, el paso que se puede dar de gigante, por eso hay que jugar el partido con ambición y sin dar concesiones al rival.


Pero cuidado, no hay que confundir intensidad y ganas con un riesgo innecesario. Los mandos del avión deben estar controlados en todo momento. Lo que bajo ningún concepto puede hacer el Valladolid es perder este partido. Lo ideal, el sueño, es ganar, pero perder sería dar un paso de gigante hacia el precipicio y eso hay que evitarlo como sea. Me parece engañoso el 4-0 del equipo de Abelardo en Wolverhampton. Los Calero, Naldo y compañía son los suplentes del Espanyol y han dado poco nivel a lo largo de la temporada. En Zorrilla vamos a ver al equipo que ganó al Mallorca o empató en Sevilla. A todos aquellos que fueron reservados en Inglaterra. Cuidado con el Espanyol y con De Tomás, tienen peligro. No son un grande, pero no están muertos.