Honda dobla la apuesta

El contratante, Honda Racing Corporation, y el contratado, en este caso renovado, Marc Márquez, han coincidido en una palabra que describe la relación entre ambos: ‘Familia’. Tanto el presidente de la marca nipona, Yoshishige Nomura, como el campeón mundial han definido así el vínculo que les ha unido desde 2013, con seis títulos en MotoGP sobre siete posibles, y que les mantendrá juntos hasta 2024. La renovación de Márquez era una noticia esperada, porque si un matrimonio marcha, para qué te vas a divorciar, por muchas tentaciones que acechen a tu alrededor, ya se llamen Ducati o KTM. La sorpresa no ha sido la ampliación del contrato, sino su duración. La costumbre en el motociclismo es estampar rúbricas por dos años, así que los cuatro firmados por el catalán son un mensaje en sí mismo: la pareja Márquez-Honda no se rompe. “Como es un campeón único, merece un trato único”, ha dicho Nomura. En Japón se premia la lealtad, igual que se castiga la deslealtad. Pregunten a Fernando Alonso, que está viviendo la experiencia contraria en la Indy.

El acuerdo se basa en la confianza mutua. Márquez es el mayor talento actual sobre una moto, el único que ha demostrado últimamente que puede domar la Honda para hacerla campeona. Podría haber intentado otra aventura con Ducati, igual que hizo en su día Valentino Rossi con Yamaha, pero ha preferido no tocar lo que funciona y mantenerse en esa familia que ha crecido, literalmente, con la contratación de su hermano Álex. La fábrica japonesa, por su parte, también demuestra su fidelidad al piloto al firmarle un acuerdo de esa duración, justo cuando se encuentra en plena recuperación de su lesión de hombro. Un gran gesto. Yamaha ya había movido ficha en el mercado con Maverick Viñales y Fabio Quartararo para 2021 y 2022. Y ahora Honda ha doblado la apuesta con el mejor.