Vinicius y un Casemiro al ataque cambiaron el partido

Buscando el error. Tanto Real Madrid como Sevilla tuvieron mucho más éxito a la hora de contrarrestarse mutuamente que para imponer una notable superioridad el uno sobre el otro.

Presión sevillista. Como ya le sucediera en buena parte de la final de la Supercopa contra el Atlético de Madrid, los de Zidane encontraron dificultades para superar la organizada primera línea de presión del Sevilla y gran parte de la explicación de este hecho puede estar en la posición de los laterales. Tanto Marcelo y Carvajal estaban por delante de la línea del centro del campo hispalense y cuando recibían el pase de los centrales eran presas fáciles para ser presionados, de espaldas y contra la banda. Es cierto que esta posición te mantiene más protegido ante las pérdidas y a pesar de que no se encontró fluidez en el juego ni se conectó con los futbolistas de ataque, Courtois no estuvo apenas exigido.

Altura de Casemiro. Ante dichos problemas para construir los ataques, Zidane optó en la segunda mitad por bajar mucho la altura, tanto de Kroos como de Modric, dos centrocampistas de pie y de ideas excelentes, con el objetivo claro de tener una salida más limpia y poder activar a los atacantes. Lo que seguramente ninguno esperábamos era que esta situación posicional, que provocó que Casemiro cogiera mucha más altura en el campo de lo que suele ser habitual, fuera lo que terminara decidiendo el envite. El medio centro brasileño aprovechó para asomarse al área de Vaclik, cual delantero de primer nivel, y con dos magníficas definiciones decantó el resultado para el lado local.

Vinicius. Tanto Diego Carlos como Koundé habían estado con relativa comodidad, aprovechándose de la buena presión de los compañeros y de que el Madrid tenía muy poca amenaza sobre la profundidad, defendiendo casi todo el tiempo hacia delante y saliendo victoriosos de dichos duelos. Hasta la entrada de Vinicius. El chaval estuvo inspirado y con esas vertiginosas conducciones, repletas de potencia, velocidad y habilidad, comenzó a ser una amenaza real, lo que provocó que la defensa visitante tuviera que recular, que su bloque se volviera más largo y que esa tendencia de ir a defender hacia delante para robar desapareciera. Es muy importante tener futbolistas con la capacidad para atacar los espacios y la profundidad contra equipos que te vienen a buscar en presión alta y que juegan con la línea defensiva muy adelantada.