Defender las transiciones de un Valencia feliz

Un rival feliz. Dos equipos felices se enfrentan en Mestalla. Un Celades que llegó al conjunto che en una situación compleja, en cuanto a la relación entre club y afición tras la polémica destitución de Marcelino, ha conseguido ganarse a plantilla y grada y ahora recibe al Real Madrid en un estado de felicidad después de conseguir el pase a octavos de Champions como primero de grupo.

Ataques en transición. A su llegada, Celades intentó ser más dominador, someter a través de la posesión, incluso llegando a cambiar la estructura y probando un 1-4-3-3, más apropiado para esa idea de juego. Con el paso de los partidos el Valencia ha regresado a sus orígenes, jugando en un 1-4-4-2 prácticamente siempre y, aunque vive más en campo contrario que con Marcelino, sigue siendo el ataque rápido, vertical y al espacio lo que más dividendos le aporta. Tiene los futbolistas idóneos para ello. Parejo es un extraordinario lanzador de contraataques y Rodrigo, Gameiro (baja por lesión), Ferran Torres y compañía se manejan como pez en el agua cuando pueden correr. El Real Madrid, que se está manejando fenomenal en fase defensiva en el último mes y medio, debe prestar mucha atención a las vigilancias cuando esté atacando, en realizar una gran presión tras pérdida para evitar que los locales puedan pensar y armar sus transiciones, y cuidar mucho y bien la pelota para que no haya demasiadas pérdidas con el equipo poco preparado para recuperar posiciones.

Irregularidad atrás. El Valencia recibe muchos remates. Le ha costado mantener regularidad y fiabilidad a la hora de contrarrestar al rival. Alterna partidos de solidez con otros de gran fragilidad. La espalda de Parejo y Coquelin es una zona vulnerable que deben aprovechar los de Zidane con la movilidad de Benzema para descolgarse de su posición de nueve y hacer dudar a los centrales sobre si salir o no de su posición.

Profundidad por la izquierda. Veremos quién ocupa el lateral izquierdo ante las bajas de Marcelo y Mendy. Está entre Militao o la alternativa de que Carvajal u Odriozola cambien de perfil. Encontrar la profundidad por esa banda será uno de los objetivos ofensivos sobre los que tendrán que trabajar el resto de compañeros para no ser previsibles.