Competición
  • Champions League
  • Copa Libertadores
Copa Libertadores

El gol se quedó en Bakú

Llegó la primera derrota de la temporada del Sevilla y no se puede decir que no fuera justa. Los de Lopetegui no encontraron nunca los caminos, no ya para marcar, sino simplemente para crear peligro en el área rival. El problema que parecía haberse solucionado el jueves en Bakú volvió a aparecer. Principalmente, porque el Real Madrid no es el Qarabag. Y el Real Madrid que se presentó anoche en Nervión, con su presión elevada y su derroche físico, mucho menos. Se puede decir que los de Lopetegui cayeron ante un rival que usó las mismas armas que habían aupado al Sevilla al liderato hasta esta jornada.

Flotaba en el ambiente de Nervión que al Sevilla ya le tocaba perder y ni siquiera la grada apretó como de costumbre en estos partidos. Ni en los minutos finales, cuando se buscaba el empate con más corazón que cabeza fue el Sánchez Pizjuán el escenario de las grandes noches. Y tampoco fue el día de los ex. Julen Lopetegui no acertó ni con la alineación ni con la convocatoria, en la que faltaron elementos de ataque para virar el rumbo del encuentro en la recta final. Y Sergio Reguilón, el mejor hasta la fecha, estuvo nervioso, impreciso y superado. Sólo el eterno Navas estuvo a la altura de lo que requería el choque, pero para doblegar a un Real Madrid tan intenso como el de anoche, eso es muy poco. Urge encontrar caminos para el gol en el Sevilla.