Medvedev hace más grande a Nadal

Rafa Nadal asegura que no lucha por la Historia del tenis, sino por construir su propia historia. Que su motivación no es superar a Roger Federer o Novak Djokovic, sino superarse a sí mismo en cada raquetazo, sentirse bien, competitivo y ganador. Son los principios que se ha tatuado después de su calvario de lesiones, cuando cayó en el fondo del pozo. De lo que quizá no se da cuenta Rafa cuando hace estas declaraciones es que su historia es, inevitablemente, la Historia del tenis. Caminan en paralelo, de la mano.

Cuando el reloj marcaba las 3:11 del lunes español, las 21:11 del domingo en Nueva York, Rafa Nadal firmó un capítulo más de su historia, la Historia, con la conquista de su 19º Grand Slam: el US Open 2019Sólo un hombre ha sumado más que el español: su inseparable Federer, con 20 Grandes. El exquisito tenista suizo se frenó en esa cifra en enero de 2018, tras triunfar en el Abierto de Australia. Desde entonces, Nadal ha ganado tres, para situarse a un disparo de un galáctico récord que producía vértigo.

El cuarto título de Nadal en Flushing Meadows, su segundo Grand Slam de la temporada tras su amado Roland Garros, llegó acompañado de la épica, durante una descarnada batalla de cinco sets y 4:50 horas ante Daniil Medvedev, por fin un joven que posee el antídoto del Big Three, por fin el futuro tiene rostro. Han brotado muchos tenistas con un enorme talento en este periodo de dominio, aspirantes al trono del mañana: Dimitrov, Thiem, Zverev, Tsitsipas… La ATP inventó incluso la etiqueta de #NextGen para reunir a estos emergentes valores bajo el desafío de derrocar al poder establecido. Se acercaron en algunas ocasiones, ganaron duelos directos, pero nunca en un Grande, y nunca dejando la sensación de amenaza. Nunca hasta esta final del US Open. La rocosa resistencia de Medvedev hace más grande el éxito Nadal, lo inunda de leyenda. Y escribe otra gesta en su historia, que es la Historia del tenis.