El Madrid está peleado con LaLiga, la Federación y la ACB al mismo tiempo

Una coincidencia histórica. El Madrid ha mutado su estilo. La frase que podría ser sacada de un análisis futbolístico tiene que ver con la peculiar forma de gestionar las relaciones con otras instituciones. Históricamente, al Madrid se le solía distinguir por el señorío. De un tiempo a esta parte, no pasa una y encima eleva sus disgustos hasta unos límites inverosímiles. Por el penalti de Vinicius contra la Real, Florentino llamó a Rubiales y por el VAR dejó de ir a la junta de la Federación; las diferencias con LaLiga por el reparto de los derechos televisivos son notorias, incluso con demandas interpuestas y, para rematar, se filtra la posibilidad de dejar la ACB tras el clamoroso error arbitral de la Copa del Rey. Nadie duda de que el club blanco está en su derecho de indignarse por una equivocación tan flagrante tras la revisión en el monitor, pero tanta coincidencia institucional la marca un patrón, con perdón del término.

El comunicado de la ACB. El club blanco es una máquina de buscar nuevas formas de ingresos y, entre ellas, analizar, tanto en fútbol como en baloncesto, la posibilidad de dejar las competiciones domésticas para liderar o apoyar la creación de otros modelos más rentables a nivel internacional. Existiendo la NBA, al presidente del Real Madrid siempre le pareció la ACB una Liga menor. La patronal del baloncesto, más allá del tremendo fiasco arbitral, ha estado a la altura. Organizó un fin de semana espectacular. En un insólito ejercicio de transparencia, reconoció sus errores, como lo hizo el colectivo arbitral en sendos comunicados. Al Madrid le parecieron lamentables. Mejor no recordar el del despido de Lopetegui. Al menos, a su presidente, Antonio Martín, leyenda del club y responsable de la sección, no se le podrá acusar de antimadridista.

El desencanto de Marcelo. Estuvo igual de mal que Odriozola contra el Girona, pero ahora el lateral más influyente la historia del Madrid, desde Roberto Carlos, parece estigmatizado. Su bajo nivel defensivo nunca fue noticia, incluso llegando a bromear con la necesidad de jugar el resto de su carrera con Casemiro al lado. Si acaso se echa de menos su contribución ofensiva. Si se le quiere ayudar, en el juego de equilibrios que es cualquier equipo, siempre necesitará a Carvajal en el otro flanco, con Ramos al quite y a Casemiro cerca. Así se ganaron cuatro Champions de cinco. Y si tiene que irse, que sea por la puerta grande.

El cambio de Solari. Ya es llamativo meter seis cambios en el once antes de la semana limpia de la temporada. A Solari le mató ante el Girona quitar a Lucas y partir al equipo, tras el inteligente movimiento de Eusebio. Hay fallos que cuestan una Copa y otros, que cuestan una Liga.