NewslettersRegístrateAPP
españaESPAÑAchileCHILEcolombiaCOLOMBIAusaUSAméxicoMÉXICOusa latinoUSA LATINOaméricaAMÉRICA

Domínguez y la prolusión discal

El gran central Álvaro Domínguez, abandona el fútbol profesional, por sus problemas de espalda. El jugador padecía desde hace ya varios años problemas en esa zona que le provocaban sintomatología dolorosa, que mejoraba con tratamientos de rehabilitación, medicación, infiltraciones, pero no terminaba de estar bien. Fue diagnosticado de prolusión discal e intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, pero la sintomatología dolorosa no desapareció completamente. Hay que decir, que la mayoría de las veces, un deportista de élite con una prolusión discal e incluso con una hernia discal, puede jugar sin problemas. E incluso en muchas ocasiones, se interviene quirúrgicamente y se soluciona el problema definitivamente, como en el caso de Higuaín, por ejemplo. Sin embargo, hay casos como el de Álvaro, que a pesar de la cirugía, su espalda, no aguanta el ritmo de entrenamientos que exige el deporte profesional de más alto nivel.

Como el mismo jugador dice, mejora con tratamiento de rehabilitación, pero con cuatro horas de entrenamiento diario, su espalda, no aguanta esa carga de trabajo. En este tipo de lesiones no influyen para nada los tratamientos con antiinflamatorios, corticoides, ni infiltraciones que le hayan podido administrar. Simplemente hay un problema biomecánico, con compresión radicular que provoca dolor. Domínguez podrá hacer vida normal y deporte recreativo, pero las exigencias del deporte de élite, requieren esfuerzos que su espalda no puede soportar y por eso ha dicho basta.