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Barça y Granollers, con la misma incertidumbre por un día

¡A la madera!

Un blog sobre balonmano en el que se trata la actualidad de las competiciones nacionales e internacionales.

Autor: Enrique Ojeda

Barça y Granollers, con la misma incertidumbre por un día

Esport3 ha preparado para este sábado un programa especial de balonmano, dos partidos seguidos, como el domingo anterior, con el Barcelona y el Granollers en acción. Los dos se juegan pasar a su Final Four respectiva: los azulgrana, a la Champions, la competición europea de élite; los vallesanos, a la Copa EHF, que es la de la clase media. Lo curioso del caso es que el Barça necesita remontar cinco goles al Kiel, y el Granollers defender con uñas y dientes su botín de seis goles en la pista del Silkeborg danés.

Primero juega el Barça; luego, de telonero, el Granollers. Sin duda, este sábado es una copia de lo que ocurre en la Liga española, donde la élite es únicamente el Barça, que con tanta diferencia en la Liga Asobal apenas tiene competencia, y llega a la gran cita sin exigencia doméstica, lo que es bueno para tener a todos sus hombres a punto, pero malo por ausencia de tensión. Mientras, la clase media no tiene más remedio que sufrir cada semana, de hacerse un hueco en cualquier parte, porque juega todas las semanas a brazo partido, e incluso los vallesanos están donde están gracias a un gol en el último momento en un partido de la liguilla de cuartos en la EHF.

Es decir, el Barcelona puede ganar a cualquiera y por los goles que necesite, pero no está acostumbrado a sufrir. Por eso sus derrotas son más dolorosas y sus victorias, por habituales, casi una obligación. Mientras, sus vecinos más pobres, disfrutan o sufren cada jornada con la emoción de la incertidumbre, de saber que hasta el final del partido no hay nada seguro, ni el triunfo ni la derrota.

Pues bien, por una vez, por una tarde, el rico Barcelona y el discreto Granollers, pelean con el mismo deseo y la misma incertidumbre. Si pasan a sus respectivas finales posiblemente lo celebrarán con la misma intensidad, aunque, como siempre, la de los vallesanos quedaría en un segundo plazo por el esfuerzo único de sus vecinos.