Temas del día

Un jugador de palabra

Un jugador de palabra

Messi les dijo a Ramón Besa y a Luis Martín el último lunes en El País que ya sabía jugar para el equipo, que ya no era un chupón. Y anoche en Lisboa, en el enésimo partido de revancha del Barça ante el equipo que lo destronó hace medio siglo en Berna, el jugador argentino demostró que es un futbolista de palabra. Hizo en el campo todos los malabarismos que se le conocen, y más, pero guardó minutos preciosos para ocuparse del equipo y dar dos goles que fueron ajenos pero que llevaron la factura de su manera de relacionarse con la pelota: ensimismado pero atento a la posición del compañero.

Un jugador fuera de serie que hace también labores de albañil de lujo. Cesc se lo premió con un beso. Pero no todo iba a ser feliz en esta conmemoración de aquella nostalgia de Berna: la lesión de Puyol es una noticia pésima. Como si el Benfica le trajera al Barcelona siempre, de una manera u otra, un mal recuerdo.