Stark fue benévolo con España

Stark fue benévolo con España

Wolfgang Stark no fue fiel a los principios que ha exhibido a lo largo de su carrera. Apenas fue él mismo en labores menores como seguir el juego de cerca y no dejar espacio para las protestas (Corluka, Rakitic y Mandzukic fueron amonestados por este motivo). Un árbitro de su nivel no puede equivocarse en lo más importante, las jugadas polémicas en las áreas. Pudo pitar dos penaltis en contra de España y uno de Croacia. El balance resultó ganador para los de Del Bosque. Stark fue benévolo con la Selección.

Su comienzo en el partido fue esperanzador al parar el juego en el minuto 7 atendiendo las indicaciones de Casillas. El capitán español no tenía la visibilidad correcta con motivo del humo procedente de las bengalas encendida por la afición croata. La primera acción polémica del choque se produjo en el área española en el 26'. Ramos entró impetuosamente con la plancha sobre Mandzukic. La duda radica en si le tocó o no. Pareció que sí y entonces debió pitar penalti. En cambio, Stark no quiso ver nada y decretó córner, una decisión que nunca pudo haberse dado. O era penalti o juego peligroso. Decidiese lo que hubiese decidido, debió mostrar la tarjeta al central de España.

Misma tónica.

Sus errores en las áreas continuaron en el segundo tiempo. En el 66' Piqué fue golpeado y derribado con el brazo por Mandzukic. El alemán debió señalar pena máxima. Veinte minutos más tarde, Busquets agarró clamorosamente a Corluka a la salida de un saque de esquina. Otra vez debió dirigirse a los once metros. La UEFA ha insistido en que los árbitros deben perseguir este tipo de acciones y Stark no lo hizo. Si acertó al no pitar ni fuera de juego ni mano en el control de Iniesta en el gol de España. Navas si estaba en el inicio de la jugada en posición antirreglamentaria, pero no interviene en la misma. Fue la mejor decisión de su arbitraje. Suspendió. Su puntuación es un 4.