La cara que no se ve de Pep Guardiola

La cara que no se ve de Pep Guardiola

Hace dos días un amigo me preguntaba sobre la opinión que tenía de la controversia reciente y ya habitual entre Barcelona y Real Madrid. Ambos coincidíamos en que Mou era un entrenador provocador pero que decía la verdad, que no tiene pelos en la lengua. Él me añadía que Pep tiene una doble cara. Al principio me quedé pensativo. Guardiola, un entrenador triunfador y tan aparentemente humilde, que rehúye los enfrentamientos, que se preocupa por jugar al fútbol, etc.

Después llegué a su misma conclusión. Una cara de Pep es bonachona, simple y graciosa cuando gana. La otra, es una cara triste, apocada a la defensiva, muy similiar a la de su etapa de futbolista, cuando tantas y tantas veces perdía su Barcelona.

Apuntarse al tanto de la humildad cuando se gana es fácil. No entrar en controversias cuando no te han quitado nada, también. Y es que el Barcelona de los últimos años está hecho de los despachos hacia fuera. Supongo que aprendió de la estrategia de Bernabéu y la tiene bien aplicada. El equipo azulgrana ha jugado mejor la mayoría de los partidos que ha ganado, pero curiosamente en los que no ha jugado tan bien, no se ha oído una voz de autocrítica.