Tiene un brillante futuro

Tiene un brillante futuro

Cuando tenía 12 años, Sílvio vivió dos experiencias extremas; una dramática y otra más reconfortante. Jugaba en los infantiles del Benfica, y su padre, que asistía a uno de sus entrenamientos, cayó fulminado por un ataque al corazón que le causó la muerte. Mourinho era entonces el entrenador del equipo principal, a Sílvio no le conocía de nada pero al enterarse de lo sucedido quiso mitigar su dolor incluyéndolo, en el fin de semana siguiente, como un futbolista más en la comitiva del Benfica que se desplazó a Paços de Ferreira para disputar allí un partido de la Liga portuguesa.

Terminada su fase de aprendizaje en el Benfica, Sílvio pasó por varios clubes, el último el Braga, suficiente para confirmar las cualidades que llevaron al Atlético a fijarse en él. Defensa lateral, puede actuar en las dos bandas pero todo indica que lo hará en la derecha. Con Sílvio, el Atleti contrata a un gran futbolista con un brillante futuro por delante, pero también hace entrar en el grupo a una persona modesta, humilde, nada pretenciosa que no causará en el vestuario el menor problema.