Hay temor contra el 'Villarato'

Hay temor contra el 'Villarato'

La expresión nació en este diario y nos la tomamos medio en broma, pero a los clubes la broma no les parece tal. El Villarato existe, y tanto que existe, y los equipos lo saben y lo sufren en silencio. Los que lo sufren, claro, los favorecidos niegan la existencia de tal. La mano negra silencia a la razón y, por eso, el Valencia no se levantó anoche en armas para reclamar lo que es suyo. La expulsión de Zokora y el penalti de Palop sobre Villa debieron cambiar el sino del partido y despejar el camino europeo de los chés, pero Pérez Lasa se equivocó gravemente y la derrota se vino con los de Emery. Sólo queda pues el recurso de la queja, pero los clubes temen a la Federación y a su brazo ejecutor: los árbitros, capaces de llevarte a la Champions o arrebatártela.

N adie protesta más allá del calentón inevitable en el momento inicial. En frío, dirigentes, técnicos y jugadores saben que es mejor agachar la cabeza y digerir la injusticia para que no lleguen más. Sin ir más lejos, el Villarreal protestó por los dos penaltis que no le señalaron en el Camp Nou y su recompensa llegó en forma de tres penas máximas en los tres partidos siguientes: dos de ellas no fueron y, encima, una le costó la eliminación copera. Villarato al canto y los amarillos siguen sin un penalti a favor en esta Liga (el Valencia ha gozado de uno). Es el último ejemplo de que el que levanta la voz, recibe su castigo. Por eso, el Valencia quiere pasar página aún sabiendo que la razón le ampara. Es triste, pero es cierto. Es el fútbol que tenemos.