Estos tragos se pasan en familia

Estos tragos se pasan en familia

Estos tragos conviene pasarlos en familia, sí. Y Girona es familia del Espanyol y de todos. Y el Girona de los Gusó, Cristóbal, Salamero, Miró, Cantarero, Sierra, Rigau, Molina y una larga compañía son además gente de bien. Y la afición que les acompaña tiene su cuajo y categoría. Sí: la grandeza del Girona inundó la primera noche perica sin Jarque. No se puede explicar con palabras la sensibilidad con que Montilivi recibió al Espanyol y le trató durante toda la noche. En toda la historia del Girona no se habrá aplaudido un gol visitante como se hizo con el de Alonso, el 0-1. Girona es grande, sí. Un poco menos lo es su Ayuntamiento. El estado en que tiene el césped del estadio es lamentable.

Fue es, lo del césped, lo único feo de una noche bonitamente triste. Los equipos posaron juntos y por separado. Todo el Espanyol jugó con la camiseta 21 y Jarque en la espalda. Kameni ejerció de capitán. Se guardó un maravilloso minuto de silencio. Al final, ganó el Espanyol con miles de cambios en la segunda parte. El equipo trata de vencer el peor dolor, que es el dolor del alma. Ayer le arropó un buen número de futboleros; esa es la mejor manera.