Escenario deportivo tras la Final

Escenario deportivo tras la Final

Seis millones de euros parece mucho dinero. Y más si estás tieso como la mojama, aunque sea mojama de Bancaja. El despido de Koeman vale eso -más lo que cobran sus ayudantes- pero si gana la Copa puede quedarse. Ojalá la gane, sí. Y que la felicidad inunde ese día 16 de abril las calles de Valencia y los corazones de todos aquellos que sentimos como propio el club. Pero es momento de pensar en los escenarios posibles tras la disputa del partido más esperado de los últimos años. Si se triunfa en el Calderón es lógico que piensen en evitarse el sablazo, cruzando los dedos para que el holandés empiece a funcionar al nivel exigible. Se queda si gana, a la calle si pierde. Parecería fácil, en apariencia, la decisión a tomar respecto al banquillo. Pero no lo es.

Koeman ya ha anunciado que va a pedir una revolución profunda, honerosa para las arcas del club, añadimos. Aparte de los ya desdeñados Cañizares, Angulo, Albelda y Fernandes -que algo tendrán que cobrar por irse de lo mucho que tienen firmado- el Valencia estará obligado a poner en el mercado a Miguel, Edú, Zigic, Joaquín y Vicente. Ni los quiere, ni los pone, ni le aguantan más. Que cada uno considere si será buena o mala semejante escabechina -a mí me parecería consentirle demasiado- pero es indudable que para darle sentido a la misma, se necesitará una gran inversión para sustituir a tantos futbolistas importantes y queridos. ¿Hay dinero para ello? ¿Y seguridad en poder fichar a gente mejor? ¿Parecen ahora seis millones tanto dinero?