Estas leyendo

Pies, ¿para qué os quiero?

DESCUIDOS VERANIEGOS

Pies, ¿para qué os quiero?

Pies, ¿para qué os quiero?

El verano es la época en la que más se resienten los pies… ¡Esos grandes olvidados!

Cambio de calzado, sequedad tras el invierno, una sudoración excesiva por el calor, estar todo el día enterrado en la arena o demasiado tiempo en remojo. El verano es sin duda una de las épocas que más hace sufrir a los pies, los grandes olvidados del cuerpo cuando llega el calor. Ampollas, rozaduras y otro tipo de afecciones más graves como el pie de atleta –una infección por hongos por una sudoración extrema y aumento de la humedad- y las verrugas plantares –que se contagian normalmente en saunas y piscinas- son muy comunes en esta época del año.

Así que, más allá de cuidar su estética, toma buena nota de estos consejos para pisar con garbo este verano:

- Un buen calzado. Es la clave. Los zapatos que vamos a usar evitarán rozaduras y sudoraciones además de que ayudan a descansar el pie y mantener una postura mucho más relajada. Deben ser cómodos, de material transpirable y suave, amplios y con suela amortiguadora y flexible.

- La hidratación es fundamental. Crema y más crema, como hacemos con el resto del cuerpo normalmente y más durante el verano, es el único remedio para evitar la sequedad. Si te la das por la noche, mejor que mejor. Y también hay que eliminar con una piedra pómez o una lima, un par de veces por semana, las asperezas y rugosidades, que normalmente se generan por acumulación de hiperqueratosis o sus durezas en talones y la zona plantar.

- Si aparecen rozaduras hay que desinfectarla y cubrirla con una tirita. En el caso de las ampollas, pincharlas con un alfiler desinfectado, limpiar y tapar con un apósito.

- Las personas que sufren sudoración pueden optar por productos que regulan la transpiración como desodorantes y antitranspirantes. La sudoración en exceso puede generar grietas interdigitales y ante ellas, hay que aplicar un antiséptico para que cicatricen y no se infecten, secar muy bien los pies tras la ducha o un baño y utilizar productos secantes en el calzado como polvos de talco.

- Para evitar infecciones por hongos como lo es el pie de atleta, la clave pasa por usar siempre chanclas o zapatillas de goma en la piscina, sauna, gimnasio y zonas públicas en contacto con la humedad, un consejo igualmente válido para evitar el contagio de papilomavirus. Contra los hongos también usar zapatos transpirables, no compartir nunca el calzado ni las toallas y secar los pies cuidadosamente entre los dedos.

Por Prado Campos

También te puede interesar