DAKAR

"Era especialmente peligroso"

Muchos pilotos vieron bien la cancelación de la etapa, entre ellos Santolino: "Era una lotería". Para otros como Sanders "no planteaba problemas".

Riad
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Pilotos de motos llegan al vivac de Riad tras la cancelación de la sexta etapa.
FRANCK FIFE AFP

La estancia de las motos en Riad no está siendo muy amable. No pudieron completar ninguno de los dos bucles dibujados alrededor de la capital con normalidad, aunque el primero, el de la quinta etapa, lo acabaron los 50 mejores. Sin embargo, la neutralización fue para todos en la sexta. No se salvó nadie. La idea de alternar esas dos jornadas entre coches y motos no salió como se esperaba y cuando los pilotos de dos ruedas llegaron a su sexta etapa, vieron que los de cuatro la dejaron destrozada el día anterior.

Fueron muchos los que consideraron acertado cancelarla porque lo veían demasiado peligroso, sobre todo al ver caídas como las de Branch o Petrucci, como fue el caso de Santolino: "Estaba muy peligroso porque había muchas zonas de piedras que los coches dejaron destruidas. Se rodaba a velocidad media/alta y con el terreno tan roto era una lotería quedarte encima de la moto. Sobre todo, cuando hay roderas que parecen de arena, pero debajo hay piedras y escalones duros muy peligrosos. La moto se movía muchísimo".

"Tengo la suerte de llegar sano y salvo, era especialmente peligroso", comentaba al respecto Van Beveren, el piloto de Yamaha, especialmente compungido por lo que se encontró en la especial. "El 'roadbook' ha sido concebido para indicar los peligros, el problema es que nos encontramos con que la pista estaba completamente arrasada y tenía 300 metros de ancho después del paso de los coches y los camiones ayer. De esta forma, los peligros señalizados a veces no los veías porque estabas a 100 metros y a la inversa".

La versión contraria

Sin embargo, en este tipo de decisiones nunca se encuentra unanimidad. Por ello, también hubo algunos pilotos a los que no les sentó nada bien terminar así y consideraban que el día podía haber transcurrido con relativa normalidad. Sanders, ganador del día, era uno de ellos: "Para mí no planteaba problemas, ya me he enfrentado a condiciones así en otras ocasiones. Por desgracia, muchos pilotos se han quejado en el avituallamiento, yo quería seguir. Sé que soy rápido, sobre todo en los terrenos pedregosos".

El australiano de GasGas era de los que iba delante, pero por atrás también coincidían con su perspectiva, tal y como cuenta Sandra Gómez: "Para los que vamos atrás siempre hay peligros de más, hoy había más, pero solo era cuestión de aflojar un poco. Todos éramos conscientes de que los coches y los camiones habían pasado y que eso iba a ser patatal. Cada uno tiene que medir a la velocidad a la que va. En el grupo de unos 30 pilotos en el que estaba todos queríamos seguir, nadie entendía nada. Nos estaba gustando, era un día técnico".