MOTOGP

A Márquez se le resiste Ducati

Bagnaia recogió el testigo de Dovizioso en los duelos de última vuelta frente al de Honda, para batirle y estrenarse como ganador en la categoría reina.

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Márquez y Bagnaia en Aragón.
Mirco Lazzari gp Getty Images

"A Ducati le gusta más ganar batiendo a Márquez, porque Márquez es Márquez". Y aunque esas palabras de Tardozzi llegaron justo después del triunfo de Bagnaia en MotorLand, los italianos tuvieron el placer de volver a subir a lo más alto por delante de un Marc que cedió de nuevo un triunfo frente a la Desmosedici, después de 7 intercambios de posiciones en las últimas tres vueltas del GP de Aragón, donde el paso por curva de Pecco fue el juez más decisivo a la hora de decantar la balanza a su favor. Y es que el de Turín, contó con la mezcla perfecta de talento, cabeza y trabajo, para estrenarse como vencedor de MotoGP haciendo frente a un ocho veces campeón del mundo.

Desde 2011 siempre ha habido un piloto italiano en el equipo oficial, donde la presión crece junto al deseo y la impaciencia de ver a la Desmosedici triunfar junto a uno de los suyos. En su primera temporada junto a la estructura oficial, 'Pecco' se encargó de recoger el testigo que dejó Andrea Dovizioso para tratar de cumplir con esa misión pero además, hizo lo propio en esos duelos de última vuelta frente a Marc Márquez en los que el ilerdense, después de muchos enfrentamientos en los que tuvo que dar su brazo a torcer, solo fue capaz de ganarle la partida a la moto italiana en Tailandia 2018. Escenario donde un año más tarde conseguiría su último título hasta la fecha también con victoria incluida.

Marc y Dovi se encontraron antes en Austria (2017), Japón (2017), Qatar (2018), Brno (2018) y tras la cita de Buriram, donde el ilerdense sí pudo con los de Borgo Panigale, de nuevo en Qatar (2019) y Austria (2019). Estos dos escenarios, favorables para la Desmosedici, son los más asiduos en la lista, pero ya era todo un mérito incluso ver a un piloto que no perteneciese al seno de Ducati pelear por la victoria en esos trazados donde la aceleración siempre le daba alas a los de Bolonia. Pero Márquez siempre dio lo mejor de él: "Soy Marc y tengo que intentarlo". Esas fueron las declaraciones del ilerdense tras la última batalla que mantuvo frente a Dovizioso y en nada difieren de las que esbozó al conseguir el segundo el pasado domingo en MotorLand, tras no haber renunciado a la victoria frente a Bagnaia: "Prefería intentarlo aunque me cayese. Si no lo intentaba no me quedaba tranquilo".

Porque ni siquiera un año de ausencia ha terminado con el hambre de un Márquez que sigue pensando únicamente en ganar. Más bien todo lo contrario. El ansia por volver a lo más alto es mayor que cuando lo tenía todo de cara y su enfrentamiento con el de Ducati ha sido una lección de la que ha tomado nota sobre las virtudes de su rival: "Pecco apura las frenadas más que yo, paraba más la moto que yo y aceleraba mejor que yo. No tenía ningún punto débil". Con todo y eso, Marc lo intentó hasta siete veces más, derrochando actitud, y se acordó de sus enfrentamientos con Andrea, ahora frente a un alumno que parece haber superado al profesor: "Pecco' es como Dovizioso, pero con más paso por curva”.

La otra perspectiva

¿Cómo lo vivieron desde el otro lado? "No ha sido fácil, no pensaba que el ritmo fuera tan alto. Sabía que Marc tendría mucho ritmo y empujé fuerte. También supe que lo intentaría al final de carrera", comenzó narrando Bagnaia sobre su lucha con el de Honda, para coincidir con el veredicto del ocho veces campeón: "Estaba tratando de adelantarme en los puntos donde yo tenía una buena salida de curva, su neumático estaba cayendo y era más fácil devolvérselo". Junto a esos factores, un temple exquisito también ayudó a Pecco a ser el primero en ver la bandera a cuadros para, además, meter un mordisco importante en la clasificación. Su triunfo le deja a 53 puntos del líder Quartararo a solo cinco pruebas del final, pero mantiene viva la esperanza de conseguir algo que nunca ha sucedido en la era de MotoGP: conquistar la categoría reina con un piloto italiano, sobre una moto italiana.