MOTOGP

Hay esperanzas para Marc Márquez

El ilerdense llega a Le Mans más cerca del liderato que en el GP de España: tiene una desventaja de 50 puntos con Bagnaia y 15 carreras para recuperarlos.

Hay esperanzas para Marc Márquez
JON NAZCA REUTERS

Estamos ante la versión más prudente o quizás, más madura, de Marc Márquez. Tanto en pista, como fuera de ella. Sin embargo, la ambición del ocho veces campeón se mantiene intacta pese a la realidad por la que atraviesa esta temporada. Después de todo un año de ausencia, como era de esperar, el piloto de Honda no ha regresado al 100% junto a una versión arrolladora que le ha permitido presumir de todos los galardones que ostenta hasta la fecha, pero aunque todavía sigue peleando por objetivos menos ambiciosos, lo cierto es que los primeros pasos que está trazando en su reaparición le llevan por el camino correcto.

Fue dura para un piloto de su envergadura la primera confesión que realizó tras su reaparición en Portimao: “Si por mí fuera pensaría ya en el título, pero aún no toca”. Renunciar a la que había sido su única lucha hasta la pasada temporada parecía algo impensable, pero lo cierto es que Marc también mantuvo el discurso en la previa de Jerez, donde aseguró que “si estuviese al 100% diría que el Mundial es remontable”, dejando una clave que parecía en ese momento más una utopía: recuperar puntos con la cabeza. Quartararo venía de un doblete de victorias, el ilerdense no estaba “con la mentalidad de recuperar puntos” y sin embargo, en una temporada que ha comenzado con un guion similar al del curso anterior, sigue teniendo vida en la partida.

"El objetivo en Le Mans es tener menos complicaciones y mejorar"

El contador de Márquez después de cuatro grandes premios, dos en el caso del ilerdense, refleja 16 puntos. Lo que a priori puede parecer un bagaje demasiado pobre, tiene otro enfoque cuando el octocampeón llega a Le Mans con una diferencia inferior al liderato con respecto a la que arrancó el fin de semana del GP de España. Entonces, Marc tenía una brecha de 52 puntos con Quartararo y ahora, aunque la rebaja sea mínima, la primera posición de la general que ostenta un Bagnaia que es el cuarto líder diferente de la categoría en cuatro carreras, está a tan solo 50, o lo que es lo mismo: a dos carreras.

Es cierto que el piloto de Honda ya ha gastado sus dos comodines pese a no haber sumado ningún abandono en carrera, llegaron en forma de ausencia en el doblete de Qatar, pero por delante tiene todavía 15 pruebas más y el antecedente de dos temporadas que abren otra ventana al optimismo. Tanto en 2017, de la mano del propio Marc, como en el campeonato que conquistó Joan Mir en el último curso, el título cayó en manos de un piloto que sumó hasta tres ceros a lo largo de la temporada. Y en el caso de Márquez, tampoco hace falta esperar al error del rival sino más bien, confiar en unas capacidades que le han convertido en el piloto que es a día de hoy.

La parte delantera de la Honda RC213V sigue siendo su 'talón de Áquiles'

Pero por si todo eso no fuera suficiente, lejos de volver a instaurarse un dominio absoluto que Suzuki cambió en el último curso y que habían establecido en la última década Honda y Yamaha, la tabla refleja la continuidad de una igualdad en la categoría donde todo apunta a que será el piloto que mejor entienda la gestión del fin de semana aquel que salga victorioso a final de año, tal y como ocurrió en 2020 con un Joan Mir que se ha visto eclipsado por Quartararo en este arranque.

El francés ha sido un huracán al que ha frenado el síndrome compartimental y pese a que todavía no se sabe lo que lastrará este factor a El Diablo, su posible caída puede alimentar las aspiraciones de un Marc que también advirtió con otro rival: “¡Cuidado con Bagnaia, creo que lo va a poner difícil!”. Y parece que no iba mal encaminado. Pero también tendrá que contar hasta dónde puede llegar él. Y eso todavía es una incógnita.