MOTO3

Pedro Acosta: "¿Dónde está mi límite? Espero que lejos"

El murciano habla con AS después de su tercera victoria seguida en el Mundial. "Prefiero la pasada final de Jerez antes que la de Portimao", dice.

Pedro Acosta celebra su victoria en el podio de Jerez.
Mirco Lazzari gp Getty Images

A cada carrera que pasa, más crece la figura de Pedro Acosta, el último niño prodigio del motociclismo español y mundial y al que ni las victorias ni los elogios le hacen perder una sensatez y madurez impropias en un piloto de 16 años. Jamás un debutante había subido al podio en sus cuatro primeras carreras como ya ha hecho el Tiburón de Mazarrón, pero él piensa más en la siguiente carrera, Le Mans, que en lo ya conseguido.

—¿Cómo fue capaz de volver a hacerlo y más de esa manera?

—La verdad es que hasta la vuelta 10 iba todo bien, porque me había posicionado delante e iba todo bastante bien y no me esperaba que el neumático cayera tanto como cayó. Öncü y Fenati, sinceramente, eran los más fuertes, así que yo dejé que me dejaran ellos, dispuesto a jugármela en la última vuelta.

—¿Se vio en el suelo en la penúltima vuelta con esa brutal derrapada saliendo de la curva 6?

—Sí, sí, y ahí ya pensaba que un cuarto era un buen resultado, porque era mejor que un cero, pero llegando a la última curva de esa vuelta volví a coger a los que llevaba delante y, si había una mínima oportunidad, se iba a intentar.

—¿Era consciente de que estaba camino de hacer historia, de que nunca un debutante había hecho podio en sus cuatro primeras carreras?

—Me daba igual. Después de Qatar ya no miro redes sociales ni noticias ni nada, para estar más centrado. La verdad es que me daba un poco igual eso antes de salir a carrera.

—Me parece inteligente esa actitud, pero no puede evitar que luego haya lluvia de elogios hacia su figura. Lo comprobó en la rueda de prensa del jueves, pero es que fuera de ella también hablan maravillas de Acosta pilotos como Rossi o Agostini, al que tiene alucinado… ¿Conoce a Agostini?

—Sí, sé quién es.

—Pues hasta él está flipando con su aparición.

(Sonríe). Bueno… Es bueno que la gente hable. De la rueda de prensa intenté coger lo positivo, los consejos que me dieron, y lo que dijeron de mí se quedó en la rueda de prensa. Sí que lo notas, pero mejor así para seguir más concentrado.

—Charlando con Marc antes de esa rueda de prensa se ve como él le dice que ya llegaremos a circuitos como Mugello en los que sufrirá más y como usted le contesta diciendo que al final todos son circuitos, sin más… ¿Cómo tiene tanto morro con 16 años?

—Claro que habrá circuitos como este de Jerez en el que nos costará coger el ritmo. Al final fuimos competitivos, pero no como en Qatar o en Portimao. En Jerez, si la carrera se hubiera cortado cuando McPhee se cayó, nos hubiéramos quedado en el segundo grupo. Fuimos listos, porque supimos leer quién tenía más ritmo y dejar que tirara de nosotros. Jerez es uno de esos circuitos en los que me cuesta coger el ritmo y, si hemos sido competitivos allí, nos ayudará a serlo un poco en otros circuitos que cuesten más.

"Este año vale todo, salgo sin presión a las carreras"

—¿Qué va a pasar el día que llegue una mala carrera? Se está acostumbrando, y nos está acostumbrando, al caviar…

—Si llega una mala carrera… Este año no hay malas carreras. Este año vale todo y eso es una de las cosas que me está ayudando, porque a la carrera salgo sin presión, pensando que el trabajo ya está hecho y al final hay que darlo todo. Yo en Jerez no salía con la mentalidad de ir a ganar desde la primera vuelta, como en Portimao. Salía a coger puntos y antes de la carrera me repitieron bastante que, si podía ganar, lo hiciera, y, si no podía, que cogiera puntos, que era mucho mejor que un cero.

—¿Qué pasada de última vuelta para la victoria le gusta más, la que le hizo a Foggia en Portimao o la que le hace juntos a Masiá y Öncü en Jerez?

—Como bonita, la de Portimao, pero como especial para mí, la de Jerez, porque era un circuito en el que desde el miércoles sabía que iba a sufrir. Estar toda la carrera entre los tres o cuatro primeros fue bastante bueno y, sobre todo, que el adelantamiento saliera bien, porque también podía haber salido mal.

—¿Dónde está su límite?

—Espero que lejos. El viernes tuve la primera caída desde que estoy en noviembre con el equipo y eso me quitó un peso de encima. Me dije: "Mira, bien, ya me he caído la primera vez con esta moto". (Se ríe). Ya veremos dónde está el límite cuando lleguen circuitos nuevos.

—Acabé la crónica de la carrera para el AS diciendo que podían ir buscando fecha para dejarle probar una Moto2 mucho antes de que acabe el año. ¿Piensa ya en dar el salto de categoría?

—Ahora tengo idea de Le Mans, porque estamos en mayo y el campeonato acaba en noviembre. La idea es hacer otro año de Moto3, pero si se hace Moto2, bien, y si se hace Moto3 para luchar por el campeonato, también bien.

—¿Cómo celebró la victoria?

—Yo, gane o no gane, al día siguiente me voy a entrenar, así que no me lío mucho.

—¿Qué entrenamiento se hace al día siguiente de ganar en Jerez con 16 años?

—Moto y lo que diga Paco, mi entrenador. Lo que él diga, se hace.

—Se está convirtiendo en un fenómeno. ¿Cuesta mucho mantener los pies en el suelo o la cabeza sobre los hombros?

—Bueno, yo te diría que no, porque creo que, cuanto más arriba estás, si no cuidas a la gente que te ha ayudado desde siempre cuando caes la caída es más grande. Es mejor mantenerse como siempre, que no me ha ido mal yendo así.