MOTOGP | MUNDIAL 2021

Suzuki tiene deberes

El equipo del campeón Joan Mir se plantea mejoras para defender la corona del mallorquín, sobre todo en calificación.

Suzuki tiene deberes
Kai Försterling EFE

Terminar el año saboreando la gloria viene acompañado de la ilusión de un sueño cumplido, pero también de la presión que supone defender el título de mejor piloto del mundo sobre dos ruedas. Después de varias temporadas con Marc Márquez cumpliendo ese papel, ahora le llega el turno a Joan Mir que, después de un 2020 donde la regularidad le dio su primer entorchado de MotoGP, tiene que lidiar con la condición de campeón durante una campaña en la que regresará el que para el balear continúa siendo el gran favorito, y para la que Suzuki añade a su piloto algunas tareas pendientes que tratarán de solventar en equipo.

Pese a que la marca de Hamamatsu rozó la excelencia durante una temporada en la que entendieron muy bien cuál era su misión y en la que, además, supieron aprovechar las fortalezas de su GSX-RR, Frankie Carchedi, jefe de mecánicos de Mir, confirma que el objetivo para el nuevo curso es continuar con la tendencia ascendente de un equipo que, ante todo, es una familia: “El énfasis en Suzuki está por encima de la gloria individual”.

De partida, la estructura japonesa descarta cualquier favoritismo dentro de su box, “la forma de actuar de Suzuki es mejorar la moto para que ambos pilotos tengan ventaja”, explica Carchedi. Tienen tareas pendientes que tratarán de resolver en grupo y que además, también se le exigirán a Álex Rins, ya que la ambición en Suzuki después de su primer título es todavía mayor que cuando anunciaron su regreso a la máxima categoría.

Después de un año tan glorioso para la marca, lo más importante será no acusar una presión que tratarán de evitar con un modelo de trabajo similar al que recurrieron durante 2020. Cada fin de semana se afrontará sesión a sesión y sin mirar mucho más lejos. “No haber ganado en 2019 ayudó porque el objetivo era lograr un podio y luego ganar una carrera, algo que no sucedió hasta el final”, resalta Carchedi, gracias a la mentalidad con la que abordaron el año.

El reto de la calificación

Con una estrategia que recuerda a la filosofía cholista de partido a partido y unos objetivos bien definidos, la moto japonesa tendrá mucho protagonismo en lo que suceda sobre el asfalto y por eso, como destaca el británico, también será muy importante continuar trabajando en su progresión: “La posición en parrilla fue una de las áreas en las que nos fijamos durante este invierno, aunque nunca hayamos hecho hincapié en un área específica”. ¿El motivo? Porque pese a haber estado en Q2 en un 90% de las clasificaciones que se disputaron, la primera línea solo la visitaron en dos de las catorce pruebas celebradas a lo largo del Mundial.

“Nuestra dificultad ahora no es renunciar a ninguna ventaja en carrera, sino mejorar nuestra clasificación”, reconoce Carchedi, con la intención de lograr “un pequeño extra para las carreras” aunque sin perder de vista el conjunto de un proyecto que enderezó Davide Brivio, que se despidió de la estructura después de alcanzar la gloria. Sin embargo, sí mantendrán a un piloto en el que vieron desde el primer día “que tenía algo especial”, pese a que no todo el mundo creyera en él. “Pero nosotros sí”, asegura el británico sobre un joven de 23 años que ya es campeón del mundo y que tiene un objetivo en común con Suzuki: volver a ganar.