DAKAR | COCHES | ETAPA 10

Peterhansel es una roca

El francés tan solo cede 49 segundos con Al Attiyah y se mantiene con 17 de ventaja. Sainz cedió cuatro minutos con Al Rajhi, el vencedor del día.

Peterhansel con el Mini en el Dakar.

Nada tiene que ver el paisaje que deslumbra a los pilotos en las etapas del norte de Arabia Saudí que el que tuvieron la primera semana en el sur. Ambos espectaculares, pero muy distintos. En unos lo que predominaban eran esos mares de dunas hipnóticos que no tenían fin y en otro pasan por bellos parajes rocosos entre ríos secos y cañones. En estos últimos, hay grandes rocas muy extrañas y muy características, con la base mucho más fina que el resto de su cuerpo, como esas en las que el Coyote siempre era aplastado mientras perseguía al Correcaminos.

Pues en este Dakar hay una roca que no se cae, que cada vez tiene una base más ancha y que por muchos que intenten golpearla ni se inmuta. Hablamos de Peterhansel y de su solvencia al volante del Mini. Porque pasan los días y él sigue ahí, establecido en la primera plaza y por más que Al Attiyah quiere moverle, todos los intentos son en vano. Lo mismo pasó en la etapa del miércoles, la décima que conectó Neom con Al Ula en 342 kilómetros de especial, cuando Nasser solo pudo restarle 49 segundos y eso que el francés abría pista.

Pensaría el qatarí que ese hecho, el de que Stéphane lograse la victoria el día anterior (su primera en este Dakar), sería una buena oportunidad para aprovecharse de ello y atacar siguiendo sus huellas. Lógico que lo hiciera, pero con el galo en este estado no hay estrategia que valga, porque mantiene el ritmo rápido y constante de siempre y continúa esquivando los problemas. Y así, no hay manera. Por eso, saldrá con 17 minutos de ventaja sobre Al Attiyah a la penúltima etapa del rally, esa que continuamente han señalado como la más peligrosa y decisiva.

Etapa 10 y General.

Veremos si es así y si Nasser ataca con dinamita o con pólvora mojada. En esta ocasión, el tercero en discordia, Sainz, no estuvo en el ritmo de los dos que se juegan la victoria del Dakar. Llegó a caer a seis minutos y al final cruzó la meta a poco más de cuatro respecto al ganador del día, que no fue ninguno de los dos mencionados, sino Al Rajhi, que repitió victoria como en la séptima etapa... y entrando en meta a tres ruedas porque reventó una al final. Así, Carlos cedió algo más de un minuto respecto a su compañero y la diferencia asciende a 1h 03:44.