FÓRMULA 1

Alonso se da una paliza

El asturiano completa 500 kilómetros con el Renault RS18 en Bahréin. Coche sin decoración y casco de incógnito. Su trabajo sigue este jueves.

Fernando Alonso (Renault RS18). Bahréin. F1 2020.
XPB / James Moy Photography Ltd.

Poco se sabía del test de Fernando Alonso en Bahréin con el RS18 hasta el miércoles por la tarde, cuando llegaron las primeras fotografías y el único dato: dio 93 vueltas al circuito de Sakhir. Se trata de 500 kilómetros, el equivalente a un gran premio completo sumando los libres, la clasificación y la carrera. Teniendo en cuenta que en el filming day de Barcelona su rodaje estaba limitado a 100 kilómetros, esta jornada en el Golfo sí ha servido para que el asturiano afine su punto físico de cara a la temporada 2021. El cuentavueltas hizo bien su trabajo pero el cronómetro no comunicó el suyo: los tiempos del protagonista son una incógnita, por ahora.

Alonso apareció en Bahréin con un casco provisional y se subió a un Renault negro sin decoraciones más allá de los patrocinadores habituales. No trascendió que hubiera problemas durante la mañana, más bien lo contrario, aunque este primer día de entrenamientos fue generalmente opaco. Su finalidad no era fotografiar al futuro piloto de Alpine Renault ni generar contenidos digitales o expectación mediática, como en Montmeló, sino otorgar kilómetros de calidad en un entorno tranquilo para que el bicampeón español, de 39 años, prepare en la pista su regreso a la F1 y pueda buscar, de nuevo, los límites de la mecánica.

El piloto de Oviedo no completaba una distancia similar al volante de un monoplaza de la máxima categoría desde los test de Pirelli, con McLaren, en el mismo circuito en abril de 2019. Entonces fueron 64 vueltas. La anterior, el GP de Abu Dhabi de 2018. Desde entonces hubo alguna visita breve, como el shakedown con un McLaren Mercedes que puso a punto para Jimmie Johnson, hasta su pequeña prueba con el RS20 en Cataluña, el mes pasado.

Este trabajo será fundamental para preparar la musculatura, en particular el cuello, ante su vuelta al Gran Circo el año que viene. En Ímola, donde estuvo Alonso antes de viajar a Bahréin, no ocultó su inquietud: "Los test serán limitados el año que viene y eso es un desafío para todos, pero más para mí. Apenas un día y medio de test de pretemporada por piloto, no se puede preparar así un campeonato. Intentaré generar automatismos en el simulador para ahorrar tiempo, pero es un nuevo equipo, nuevo volante, nuevos controles, y llevará tiempo, aunque intentaré hacerlo rápido".

El RS18, que fue pilotado por Sainz y Hulkenberg hace dos temporadas en la F1, es antiguo pero no tenía óxido: estuvo en funcionamiento desde el fin de semana con un extenso programa de test junto a los pilotos de desarrollo del fabricante francés. Participaron el australiano Oscar Piastri, campeón de la F3 (82 vueltas), el danés Christian Lundgaard (101 vueltas) y el chino Guanyu Zhou, que simuló un gran premio. En su caso hubo “una serie de problemas que limitaron su rodaje” durante una de las jornadas. Para Alonso, será importante librarse de las pequeñas averías en estas sesiones. Este jueves queda otro día de trabajo.