F1 | GP DE PORTUGAL

La última bala de Ferrari

La escudería italiana estrena un difusor y confirman que emplearán los dos 'tókens' permitidos en 2021 para rediseñar la parte trasera del monoplaza.

El Ferrari SF1000 de Vettel.
Scuderia Ferrari Press Office

Como prometió Mattia Binotto hace unas semanas, Ferrari se centra en rediseñar la parte trasera de su SF1000 para acomodar las futuras evoluciones que, sobre todo, deberán tener un efecto en 2021. En Portimao, la escudería incorpora el esperado nuevo difusor y "completa un programa lanzado hace meses", explica Enrico Cardile, jefe de rendimiento. Esta vez no son mejoras pequeñas, deben generar un salto de prestaciones en los monoplazas de Charles Leclerc y Sebastian Vettel. Y deben devolver a Ferrari al pulso de este Mundial, aunque ya sea tarde.

"Lo más importante es confirmar que vamos por el buen camino. Los indicadores de los últimos grandes premios son positivos. Debemos tener en cuenta que el desarrollo está comprometido el año que viene aunque al mismo tiempo esperamos ver mejoras con el SF1000: sería importante encontrarnos al frente del grupo de coches con el que luchamos por el top-4", explica Cardile.

"Cada equipo tiene su filosofía de diseño y nosotros creemos que la parte trasera ofrece más márgenes de mejora. No sólo porque es ahí donde introducimos los cambios más significativos, sino porque realmente podemos lograr un progreso significativo. Por eso hemos decidido gastar nuestros dos 'tókens' permitidos por las normas en esta área concreta", confirma el ingeniero.

Ferrari marcha sexto en el campeonato de fabricantes con 80 puntos y razonablemente lejos de Racing Point (120), McLaren (116) y Renault (114), sobre todo teniendo en cuenta las buenas impresiones de estos tres constructores durante los últimos meses. Con todo, terminar a la cola del grupo podría tener una ligera ventaja el año que viene: el tiempo de pruebas permitido en el túnel del viento será inversamente proporcional a la posición en la clasificación.