F1 | GP DE ESPAÑA | CLASIFICACIÓN

La última fiesta de Hamilton

Pole del británico con 59 milésimas sobre Bottas. La FIA plantea suprimir el 'modo fiesta' de máxima potencia a partir de Spa-Francorchamps. Sainz saldrá séptimo.

Lewis Hamilton (Mercedes W11). Barcelona, España. F1 2020.
ALBERT GEA

Poco importa si son 59 milésimas, las de este sábado, o se supera la frontera de la décima. La distancia entre Lewis Hamilton y Valtteri Bottas es fluida, se ensancha y se contrae, pero nunca desaparece. Se vuelve insalvable, el vikingo puede alcanzar su mejor nivel de siempre, volar en cada entrenamiento, dejarse barba o seguir una dieta vegana como su compañero; puede marcar el récord de cada sector, como hizo en la Q3, y comprobar al cruzar la línea de meta que la pole es otra vez para el británico. Hamilton venció cada uno de los pulsos y se adjudicó la primera posición en la parrilla de Barcelona con su penúltimo intento. Son 92 poles para él, más que nadie en toda la historia. Aspira a subir al podio por 156ª vez, más que nadie en toda la historia (desempataría con Schumacher) y ganar por 88ª vez, a un paso de las 91 del Kaiser. Al fin y al cabo, su pelea no es frente al sufrido Valtteri, sino contra los dioses del Olimpo.

Con todo, la fiesta del Mercedes tiene cierto aire de epílogo o despedida. Quizás la de Montmeló haya sido la última clasificación del célebre modo fiesta. La FIA ha tanteado recientemente, a través de una carta confidencial (que se traducirá en directiva técnica), la posibilidad de prohibir los mapas de motor diferenciados entre clasificación y carrera (porque es incapaz de corroborar, en todas las situaciones, su legalidad) y se señala al próximo GP de Bélgica, en Spa-Francorchamps, como posible fecha límite. Se perderán caballos, las cuatro o cinco vueltas mágicas por fin de semana que permiten estos mapas de motor suponen hasta dos o tres décimas de mejora. Las voces autorizadas del paddock dicen que la superioridad de los coches negros se mantendrá, pero quizás no se vuelvan a alcanzar estos niveles de excelencia que sólo ha firmado Mercedes.

Max Verstappen será en el Circuit de Barcelona, una vez más, la alternativa. Clasificó a siete décimas de Lewis, aunque salvó el hueco sobre los Racing Point y aspira a complicar la vida, si es que se puede, y dar emoción en un circuito donde hay pocas puertas de adelantamiento. Tiene buen ritmo. Dice Toto Wolff que es "claramente el favorito". Ya será para menos. Checo Pérez fue cuarto, mejor que Stroll. Por momentos pareció que Carlos Sainz completaría esa segunda línea, su desempeño en la Q1 y la Q2 fue impecable y su vuelta más rápida del día le habría situado incluso delante de Albon. Al final saldrá séptimo, tuvo que esmerarse en su vuelta final, delante de su compañero en 2020, Lando Norris, y el de 2021, Charles Leclerc.

Pendientes del Pirelli blando

La temperatura será un factor clave en la carrera, los termómetros registraron 49ºC en el asfalto este sábado, pero las escuderías no están inquietas como la semana anterior en Silverstone porque todos, grandes y pequeños, apostaron por el medio en la Q2 para empezar la carrera. La estrategia a dos paradas parece casi obligatoria en estas circunstancias. No hubo sorpresas, precisamente, en el segundo corte eliminatorio, porque no es novedoso que Sebastian Vettel se quede fuera, undécimo. A su favor, apenas fueron dos décimas con respecto a Leclerc. Llamó la atención que los dos Renault anduviesen tan lejos del top-10, ventaja para Woking en la carrera, porque entre ambos se han colado los correosos Alpha Tauri. La machada fue de Kimi Raikkonen, que clasificó 14º su paupérrimo Alfa Romeo y se escapó de la primera criba, donde quedaron los Haas, los Williams y Giovinazzi.