MOTOGP | GP DE AUSTRIA

Ducati arranca en números rojos

Los últimos resultados de la firma italiana, cuarta en la general por equipos, le alejan de lucha por el campeonato en un año clave para ganar.

Ducati arranca en números rojos
JOE KLAMAR

"Sin Márquez tenemos una muy buena oportunidad de ganar el título", dijo el director deportivo de Ducati, Paolo Ciabatti, tras conseguir el tercer puesto con Dovizioso en una primera carrera de la temporada donde el campeón, se quedaba fuera de juego. El único muro que existía entre la firma de Borgo Panigale y el entorchado durante las tres últimas campañas se había desplomado, y parecía que los italianos tendrían carretera libre para encontrar el Santo Grial que llevan buscando desde 2007. Sin embargo, el bronce de Jerez solo fue una alegría que, cuando ha perdido el disfraz, ha presentado una realidad mucho más compleja de la que reflejó la cita inaugural de una temporada atípica. Y no sólo por el escenario que ha dejado la pandemia.

Las motos oficiales funcionan y eso no es ninguna sorpresa, sin embargo, todas las marcas con estructuras satélite en la parrilla están brillando más con esas monturas que las propias oficiales. E incluso hay prototipos de 2019 que se han lucido más que los actuales. En Ducati lo saben de primera mano, con la pole y el podio de Zarco en Brno, puesto a que el francés fue la mejor Desmosedici de una parrilla en la que, la “mejor baza” de Borgo Panigale, Andrea Dovizioso, no pasó de la undécima posición. En la cita anterior, la segunda en Jerez, el sexto ya dejó un sabor agridulce aunque fue en la República Checa cuando se terminaron de encender todas las alarmas. Sobre un trazado donde venían de ganar y firmar un segundo en dos las últimas temporadas solo brilló uno de sus cinco prototipos. Neumáticos, set-up… ¿Qué pudo fallar? Ni siquiera en la fábrica tienen la respuesta.

Lo puso en relieve Dovizioso tras la decepción en Brno: “Todos los cambios que hemos hecho no han funcionado. La línea de los últimos años no funciona y es algo que no entendemos”. Ni siquiera el haber acercado posturas con Ducati en los despachos hace que las cosas mejoren sobre el asfalto. Es cierto que el que ha sido subcampeón durante las tres últimas temporadas se encuentra en la cuarta posición de la general, al igual que la firma de Borgo Panigale en la clasificación por equipos, pero la realidad es que las Yamaha están en otro mundo, las caídas también han influido a la hora de descartar rivales y Zarco está a tan solo tres puntos de la moto oficial. Y todo eso, por no hablar de los triunfos. Ganar sigue siendo el objetivo, pero el escalón más alto del podio no es ahora mismo la primera necesidad de la Desmosedici pese a que “consiguiendo victorias, es la única forma que tenemos de ganar el campeonato”.

La prioridad es solucionar los problemas en una montura que con su mejor piloto, después de tres carreras disputadas en 2019, acumulaba 54 puntos por los 31 actuales. Es cierto que cambian los escenarios, pero ante la incertidumbre, el Red Bull Ring tendrá mucho que decir sobre cuál es la realidad en Borgo Panigale. La pista austriaca se ha convertido en territorio Ducati desde que llegó al Mundial en 2016. Desde entonces, solo la moto italiana sabe lo que es ganar en ese escenario y solo Márquez, ha sido capaz de disputarles la victoria. Pese a que el ilerdense seguirá causando baja, este inicio ha dejado a muchos protagonistas con ganas de asumir su rol de líder y eso podría comprometer de nuevo la actuación de una montura que ya tocada, puede salir de Austria hundida. Es su oportunidad y también su año. Y hay trenes que solo pasan una vez…