F1 | HUNGRÍA

Un Mercedes para Lance Stroll

Su padre compró Racing Point, antiguo Force India, y ha invertido para que el equipo "desarrolle" un coche como el del campeón. Hoy sale tercero.

Los coches de Hamilton y Stroll, en Hungría.
Mark Thompson

Hace un año, Lance Stroll clasificó penúltimo en Hungaroring con un 1:17.5. Ayer rebajó su tiempo en más de tres segundos y comenzará tercero el GP de Hungría, por detrás de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas. Quien vea la vida de color rosa coincidirá con el análisis del canadiense: "Me quito el sombrero ante el equipo y la fábrica por diseñar este coche. Ha sido un camino muy largo". Aunque es lícito preguntarse por qué, si es tan fácil recortar una desventaja tan grande en un año, no lo hacen el resto de equipos de la parrilla.

Al RP20 que pilota Lance se le conoce como "el Mercedes rosa", "el Mercedes del año pasado" o "el coche que se parece mucho a otro coche muy rápido", según a quien se pregunte. Para Stroll es simplemente el fruto de "un progreso enorme" y un monoplaza que le hace "sonreír cuando lo está pilotando, una experiencia nueva". Es la FIA quien investiga si Racing Point se ha excedido, o no, al plagiar los diseños del Mercedes W10.

Para explicar quién es Stroll hay que puntualizar que su padre, Lawrence Stroll, es un magnate de la moda en Canadá. Un padre que, como todos, quiere lo mejor para su hijo: le llevó a la academia de pilotos de Ferrari, invirtió en Williams para que llegara a la F1, compró a Force India en bancarrota y lo revitalizó con inversiones para que luchara por un top-10. El próximo año lo rebautizará como Aston Martin porque está el accionariado de esta célebre firma de automóviles.

Lance Stroll saldrá tercero en el GP de Hungría de F1.

Un podio y poco más... hasta ahora

Lance, de 21 años, llegó al Gran Circo con unos cuantos kilómetros de experiencia pagados a tocateja, y como campeón de la F3. Subió al podio en su primera temporada, en Bakú 2017, pero no ha destacado desde entonces, especialmente a una vuelta. "Piloté un coche bastante malo en mis primeros años, eso no me dio mucha confianza y he sufrido como piloto para superar esas limitaciones. El año pasado aprendí mucho también sobre mis puntos fuertes y débiles", asegura.

Ahora, con Vettel acechando un volante en Racing Point, hay quien sostiene que, por razones deportivas, Stroll padre debe mantener a Checo Pérez antes que a Lance y que, como es un empresario de éxito, es consciente. Una pareja Vettel-Pérez convertiría a Aston Martin en una referencia en la pista, seguro, pero después del desembolso asumido, de comprar una escudería, de hacerse con un Mercedes de 2019 sorteando cualquier legalidad para ver a su hijo en el podio, o en la tercera posición de la parrilla, Lance Stroll puede estar tranquilo.