MOTOCICLISMO | #CONFINADOS29

La madre de Salom: "Luis habría llegado a MotoGP, segurísimo"

"Han pasado cuatro años y las redes sociales no han parado. Nos hemos sentido tan acompañados…", asegura María Horrach en el aniversario de la pérdida del 'Mexicano'.

El #Confinados29 del directo en el 'Instagram' de AS ha tenido como protagonista a María Horrach, la mamá del añorado Luis Salom. Nos ha atendido en el día del cuarto aniversario de la pérdida del piloto mallorquín, al que todos llamaban El Mexicano por un caballo de carreras cuya historia recuerda la madre de Salom con simpatía. Cabalga, Mexicano, cabalga donde quiera que estés, y hazlo bien tranquilo que en el mundo que dejaste tu recuerdo continúa estando muy vivo.

Cómo se encuentra la familia de Salom: "Estamos bien. Hoy han sido muestras de cariño durante todo el día, de gente recordando a Luis. Hoy mi marido (José Luis) se ha quedado conmigo y no ha ido a trabajar. Ha hecho pellas y hemos pasado el día juntos, con Jaime (el hermano pequeño de Luis)".

Luis, el sobrino de Luis Salom: "Físicamente es igual que su padre, mi yerno, pero tiene una ascendencia muy de Luis, muy de mi hijo. Es muy revoltoso, muy simpático y muy rápido de mente. Igual que era Luis, vaya".

El cuarto aniversario de la pérdida: "Es el cuarto aniversario que pasamos, porque hace cuatro años que se marchó, y estás luchando permanentemente para no retroceder a aquel día".

El Luis persona: "La persona era bastante parecida al piloto. Era muy constante, muy perseverante, muy perfeccionista en todo. Le veías a hacer la maleta y era como un Tetris, con todo súper ordenado antes de salir de viaje y lo mismo cuando llegaba al hotel. Dejaba siempre preparada la ropa que se iba a poner al día siguiente y, gracias a eso, no perdimos una vez un avión".

La anécdota del avión: "Volvíamos de Mugello y nos quedamos dormidos. Nos pusimos la ropa volando y salimos para el aeropuerto. Allí nos equivocamos de terminal y subimos a un trenecito que iba muy lento, así que me bajé y paré a un coche de un particular para que nos llevara, plantándome en el medio. Luis se reía y decía que estaba loca, que estaba absolutamente loca. Estaba yo peor que él".

La cruz de Lluc: "Es una montaña (el monte del Rosario) que tenemos en Mallorca y arriba hay un santuario, y más arriba, donde acaba la montaña, hay una cruz. A Luis le gustaba subir allí a meditar. No sé si también rezaba o sólo meditaba y se evadía un poco, pero le gustaba subir antes de irse a las carreras. Allí iremos toda la familia después de esta entrevista".

Su lado religioso: "Luis era muy religioso y eso no era algo que le hubiéramos inculcado nosotros. Mis hijos han hecho la Comunión, porque en el cole la han hecho los demás niños, pero si me hubieran dicho de no hacerla, no la habrían hecho. Yo creo en algo, pero tampoco lo tengo muy claro".

Sus tatuajes: "Tengo colgada en la pared sus tatuajes (fotos) y el primero que se hizo fue en el brazo izquierdo, y se puso Luis Salom. Me pidió permiso porque, al ser menor, yo le tenía que autorizar. Fue muy pesado, pesadísimo. Aunque yo le decía que no, él me dijo que era su cuerpo y que él con su cuerpo podía hacer lo que quisiera y que quería tener un tatuaje. Y sólo se vive una vez, me dijo. Y yo pensé, la lección que me está pegando aquí el moco éste con 14 años. Se hizo el tatuaje y yo le dije que al menos si se perdía podría encontrarle porque ponía su nombre en su brazo. Debía llevar unos quince tatuajes y muchos eran símbolos religiosos. Yo le decía que tenía más imágenes que una iglesia".

La estrecha relación madre-hijo: "Era un tema de entendimiento y, sobre todo, de mucho respeto, de las dos partes. Siempre habíamos tenido muy buena conexión. Es algo habitual entre madre e hijo el mirarle a los ojos y saber lo que está pensando. No creo que sea la única madre a la que le pase eso. Y también me pasa con mi hija (María Antonia). Jaime (su otro hijo) es una persona más especial y también lo que transmite es más especial. Había una conexión muy importante y es verdad que no hay muchas madres que hagan todo el Mundial, porque suelen ser los padres los que le acompañan. A lo mejor llamaba más la atención por eso".

Lo que le diría a otras madres de piloto: "Creo que nada. No soy muy amiga de dar consejos. Creo que cada caso es particular. Está la familia que está dispuesta a hipotecarse, algo a lo que no estuvimos dispuestos nosotros y que es algo respetable. Es como una apuesta, que te sale o no te sale. También hay padres que pagan una carrera universitaria carísima y luego no puede ejercer. En nuestro caso, la consecuencia fue trágica, entonces yo no me veo capacitada para aconsejar a nadie. Imagina lo que les puedo decir. Nuestro resultado de aquellos años maravillosos que compartimos con él, de sus victorias, de aquel ímpetu, de aquella energía que desparramaba por todos los poros de su piel, acabó en tragedia. Entonces, yo no puedo. Si una madre me dice… Yo no le diría nada, absolutamente. No soy quien para dar consejos y menos para desanimar a alguien que tiene una ilusión porque a mí no me haya salido bien. No sería justo".

¿Cambiaría algo?: "Egoístamente, lo cambiaría todo, para que él estuviera aquí. Me dicen que, si Luis no se hubiera dedicado a esto, no sería feliz. ¿Y por qué no? Quién me lo sabe decir eso. Ahora, lo que no sé es si el resultado hubiera sido el mismo si lo hubiera podido cambiar, si no hubiera ocurrido en otro lugar pero a la misma hora. Fue lo que fue. Si cambiándolo lo recuperara, lo cambiaría todo, pero es que no lo voy a recuperar. No tengo esa posibilidad. No me da esa oportunidad la vida, así que me quedo con lo que he vivido, con lo que he disfrutado y aprendido de mi hijo. Y con todo el legado que nos ha dejado a todos".

Mela Chércoles y María Horrach, madre de Luis Salom, en el #Confinados29 de AS.

La conexión de Luis con los fans: "Era por el carisma que tenía. La palabra carismático tiene un significado muy particular y Luis hacía gala de ese calificativo. Era una persona carismática y eso le hacía ser tan cercano, tan humano y tan todo lo que nos atrae de una persona".

El 'paddock': "Yo me llevaba bien con todo el mundo, gracias a Luis, porque por donde pasaba tenía una sonrisa para todo el mundo. ¿Ángel Nieto? Tenía buena relación con él. ¿Sabes cómo fumaba? De gorra, porque siempre te lo decía".

El porqué del 'Mexicano': "Marco, el manager de Luis, tiene un hermano que se llama Luis y que compró un caballo de carreras. Estuvo preparando al caballito durante un año, dándole la mejor comida y preparándole. Le puso de nombre Mexicano y el caballito, el día de su primera carrera, cuando dieron el pistoletazo de salida se asustó y se quedó parado dentro de la jaula de salida. No arrancó. Aquel hombre, estaba desesperado por toda la fortuna que se había gastado en el caballo y Marco, que era muy guasón, se reía. Con el tiempo, Marco ayudó a mi hijo y su hermano le preguntaba qué tal le iba con su Mexicano. Empezaron a llamarle Mexicano, a él le gustó y se lo puso hasta en el mono. Y ahí se quedó".

El recuerdo de los éxitos: "Nos llenan. Cualquier cosa de las que conseguía Luis es maravilloso recordarla y su primera victoria en GP (Indy 2012) la recuerdo con un cariño inmenso. Luis estaba tan feliz… Recuerdo a Marco llorando como una Magdalena debajo del podio. Es una felicidad tan inmensa ver la felicidad de tu hijo después de cómo lo ha luchado. Hace muy feliz ver lo grande que se siente en ese momento tu hijo y que ha conseguido su meta, aunque luego te vuelvas a casa y tengas tu lucha de siempre. Que Luis hiciera un podio a mí no me cambiaba la vida, pero me daba una alegría y satisfacción increíble por él. Nosotros no estábamos esperando en casa… Vamos, que no vivíamos de eso en nuestra casa. Disfrutábamos de eso. Él guardaba muchas victorias de otros campeonatos con mucha ilusión, pero esa de Indy fue muy especial. Además, iba con la Kalex aquella que no fue un gran acierto y con esa estaba ganando a las KTM. Ahora me puedo permitir decir esas cosas, ¿no?".

El consuelo el día que perdió el título: "Casi era él quien estaba consolando a la gente el día que perdió el título en Valencia (se cayó y Maverick se lo llevó por delante de Rins). Al día siguiente, yo me di un golpe en el lateral del coche de lo despistada que estaba y él estaba sereno y tranquilo, trabajando ya en el año siguiente".

¿Volverá algún día a un circuito?: "Ayer hablé con Marieta (antigua periodista de Dorna), con la que no hablaba desde hace cuatro años, pero la recuerdo mucho. Le dije que para mí es muy, muy complicado volver a un paddock sin mi hijo. Es prácticamente imposible. Entrar al paddock sin mi hijo a mi lado no tiene sentido. Y la gente que ha querido verme, me ha visto. Y por mi casa ha pasado mucha gente del paddock".

El emotivo funeral en Mallorca: "La respuesta de la gente fue tan absolutamente impresionante… No tengo palabras para agradecer a todo el que estuvo allí dándole el último adiós a Luis o rindiéndole homenaje. Se respiraba un respeto tan profundo allí dentro que era brutal. Y luego el desfile de aquellas motos por el paseo marítimo, con aquel silencio y sólo con el rumor de los motores, con un hilo de gas. Fue espectacular. Yo le decía: “Luis, ¿tú estás viendo todo esto? Luis, ¿tú has visto la que has liado? Me acuerdo que pensaba eso. Han pasado cuatro años y hoy las redes sociales no han parado. Nos hemos sentido tan acompañados… Cuando quieren a tu hijo, te quieren a ti. Nos hemos sentido tan queridos".

¿Habría llegado Luis a MotoGP?: "Estoy convencidísima de que sí. Hoy por hoy estaría en MotoGP. Creo que en 2017 hubiera subido a MotoGP, porque las perspectivas eran esas. No llegó ese día, pero estoy segura".

Parecido con Jorge Martín: "Le tengo aprecio a este chaval. Cuando ganó el título, los felicité. Cuando hacía la Rookies Cup, compartíamos hospitality y manteníamos conversaciones con ellos y les recuerdo como una gente muy agradable, muy cercana. Sé que le dedicó el título a Luis y que se acordó de él cuando ganó. Siempre he felicitado al padre cuando me he enterado que su chico ha tenido éxitos".

El último podio y el cariño del SAG: "En el equipo de Sito hay gente maravillosa trabajando. El año pasado vino un mecánico de Luis a casa a visitarnos y le recibimos con los brazos abiertos. El problema no eran las cuatro personas que trabajaban en la moto de Luis y con Luis. Allí había un ambiente enrarecido que no vale la pena ni comentar. Y cuando se fue el Stop & Go, Edu Perales dijo la verdad cuando habló del cariño que le iban a dar. Las personas funcionamos mejor con cariño. Funcionamos mucho mejor. Y se vio. Y llegó allí e hizo un podio nada más llegar (en Qatar). Aquel fue el último abrazo que nos dimos llegando al podio. Tengo la foto. Tengo inmortalizado ese abrazo. Estaba llegando al podio y, cuando me vio, paró en medio del pit lane, se fue hacia mí con la moto, nos abrazamos y se fue al parque cerrado".

Mensaje a la afición: "No tengo más que palabras de agradecimiento para los aficionados, porque después de cuatro años ese cariño que siguen mostrando, alabando lo que era Luis, es maravilloso. Sólo darles las gracias de corazón. No sólo de parte mía sino de toda la familia y de los amigos. Lo agradecemos de corazón. Es maravilloso poder ver esto en un día tan triste como el de hoy".