DOCUMENTAL | MARC MÁRQUEZ

'Incondicional - La historia de una madre' o la vida a todo gas y al límite de los hermanos Márquez

DAZN estrena hoy un trabajo dedicado a la relación de los hermanos Márquez con su madre. Un viaje a la infancia con imágenes sorprendentes.

Marc Márquez vive desde bien pequeño instalado en el riesgo. Desde que con cuatro años se montó en su primera moto. Y lo mismo le pasa a Álex Márquez, al que le brillan los ojos al recordar cómo los dos buscaban parkings con gasoil o echaban agua en el garaje para derrapar. Lo cuentan los hermanos en Marc Márquez, la historia de una madre, el primer episodio de la nueva serie Incondicional de DAZN Originals que abordará el lado humano de las estrellas del deporte.

Un viaje a la infancia de los campeones y su estrecha relación con su madre Roser Alentá en una vida de circuitos siempre al límite. "No es fácil ver a tus hijos corriendo a 300 kilómetros por hora sobre una pista, pero como madre siempre les voy a apoyar en todo lo que quieran conseguir", cuenta Alentá.

Un trabajo de apenas 23 minutos dirigido por Myles Desenberg con una cuidadosa selección de imágenes de archivo (Dorna) que traslada al espectador a las primeras carreras de los Márquez y que se estrena precisamente en el Día de la Madre. La realidad actual se nutre de las entrevistas al trío familiar en su residencia de Cervera.

La atracción del riesgo

"Cuando Marc se montó a los cuatro años por primera vez en una moto no tenía miedo de nada. Él hace las cosas por instinto. No lo piensa”, confiesa Roser Alentá. Es la vida de una madre pendiente del peligro durante cada fin de semana. Una vida repleta de renuncias con tal de potenciar y vivir el sueño de sus niños.

Y la relación estrecha de dos hermanos muy competitivos. Aunque el consenso familiar parece señalar a Marc como el más competitivo de los dos. La frase favorita de Marquez cuando Álex le gana a algo es reveladora. “Si eres tan bueno dedícate a esto”, admite Marc que le dice a Álex. 

Bordear el límite siempre ha sido además su gran obsesión. "La relación de jugar con los limites siempre la han tenido. Si ibas por la acera querías ir por el bordillo", desvela Alentá. Y Marc no lo niega. “Sin riesgo no hay recompensa”, sentencia antes de recordar la caída de Mugello en 2013, el accidente que más le marcó. "Me condicionó todo el fin de semana. Luego yo pensaba que pasaba ese punto a tope, pero el equipo me decía que no. Inconscientemente yo cortaba. Por suerte en carrera se me olvidó", admite. Revisando las imágenes la madre entra rápido en acción con lo que debe hacer en caso de accidente. "Tú tienes que levantarme la mano siempre ¿eh?", le reprende.

Roser Alentá no puede ver las carreras a pie de pista sino en el box por televisión. Y pasando mucha tensión. "No me levanto. Tengo que tener todo en mi mesa. Mi intuición me dice que no puedo perderlos de vista", confiesa. Un sentimiento protector que Marc sólo entiende a través de su hermano. "La unica manera que tengo de entender cómo sufre mi madre es cómo sufro yo con mi hermano", cuenta.

Le entrevista fluye entre risas y con algún que otro dardo cruzado. "Mamá, eres la mejor", le dice Marc. "Gracias. Un poco pelotillas sois a veces. Me dais a veces por saco, pero bien", contesta su madre, que comparte su orgullo de que el éxito no haya cambiado en esencia a sus hijos.

Aquí tienes el tráiler de Incondicional - Marc Márquez, la historia de una madre en este enlace