MOTOGP

Lorenzo y Cataluña 2009: "Rossi frenaba más tarde que yo"

El balear no comprendió hasta su llegada a Borgo Panigale que debía hacer para frenar muy tarde, una de las principales señas de identidad de 'Il Dottore'.

Lorenzo adivinó en Ducati como copiar el punto fuerte de Rossi

La vida da muchas vueltas. Tantas que puedes pasar de ser el enemigo número uno de una persona a su mejor aliado para intentar hacer realidad su gran sueño. Estas permutas son las que han experimentado Jorge Lorenzo y Valentino Rossi en el Mundial de MotoGP.

Porque Lorenzo y Rossi, que portaron a lomos de la Yamaha la bandera de la rivalidad en la clase reina del 2008 al 2010 y del 2013 al 2016, han dejado atrás en 2020 sus discrepancias para unir fuerzas y ayudar a la marca de Iwata a poner punto y final a la hegemonía de Marc Márquez y Honda.

Aprovechando el parón en la actividad del campeonato por la crisis del coronavirus, el programa 'Greatest Races' de la cadena 'BT Sports' ha querido revivir junto con el balear el Gran Premio de Cataluña 2009, una prueba que 'Il Dottore' ganó a Jorge en la última curva y vuelta con un adelantamiento que, 11 años después, aún muchos aficionados a las dos ruedas se preguntan si fue real.

"Llegamos a Montmeló casi en igualdad de puntos y Casey estuvo cerca. Pero empezó a cometer algunos errores y perdió muchos puntos después de la carrera. En la misma moto, Valentino y yo hicimos tiempos similares en cada sesión, así que cuando llegamos a la carrera nadie podía escapar o tomar un margen en términos de segundos. Traté de empujar, pero no pude escapar, lo mismo para Valentino. La única forma de saber quién sería el ganador era esperar a la última curva. Una parte de mí no esperaba esa maniobra, pero otra parte sí. En ese momento era demasiado terco para intentar cerrar la puerta. Tenía un poco de miedo de hacerlo y mantuve la misma trayectoria que tuve durante toda la carrera. Por eso no sabía qué hacer y él se aprovechó de ello. Si recuerdas, sucedió dos años antes con Casey Stoner, en 2007. Entonces él sabía que podía hacer ese movimiento porque ya lo había hecho en el pasado. Conmigo lo repitió y perdí la victoria", comienza el pentacampeón sus memorias sobre los sucesos que acontecieron hace más de una década a orillas del Besós.

Jorge Lorenzo prosigue su relato confensando que no comprendió como frenar muy tarde, una de las históricas señas de identidad del piloto de Urbino, hasta que se subió a la Ducati en 2017: "En esa ocasión tenía 22 años, no tenía la experiencia de hoy. Valentino tenía casi 30 años y tenía mucha experiencia detrás de él. Comprendí cómo frenar muy tarde sólo cuando fui a Ducati, pero durante el período en Yamaha él frenaba más tarde que yo, así que aprovechó esto también. Fui mucho más fuerte en las curvas que en las frenadas. En cambio, tenía esta ventaja y la aprovechó. ¿Qué hubiera pasado si hubiera entrado en la curva unos metros más adentro? Nunca lo sabremos, pero probablemente me habría salvado de su adelantamiento y hubiera ganado. O tal vez habría hecho una línea diferente a lo largo de la carrera, habría salido y él me habría devuelto el adelantamiento dentro. Quién sabe".

Lorenzo recuerda sentir que no tenía límites durante sus primeras cuatro carreras en la máxima categoría del motociclismo: "Cuando pasé de 250cc a MotoGP fui muy irreverente fuera, pero también dentro de la pista. Quería todo de inmediato y pensé que todo era posible. No tenía límites en mi cabeza. En mi primer año en MotoGP, en 2008, tuve neumáticos Michelin. En las primeras tres o cuatro carreras fueron increíbles, me sentí cómodo en la moto y sentí que no tenía límites. Con mi talento, una moto y neumáticos de competición, llegué a la categoría reina, conseguí la pole en la primera carrera y repetí en la segunda. En la tercera carrera gané, así que no tuve miedo de nada. Lo dije públicamente y alguien lo tomó por arrogancia. Podría haber sido un poco arrogante tal vez, porque dije que no tenía ningún ídolo y no creía que Valentino era un ídolo para mí. Seguramente sus fans, y el público en general, no se lo tomaron bien, porque no estaban acostumbrados a escuchar estas declaraciones. Pero eso es lo que pensé, en mi cabeza no había límites. También por eso pude obtener resultados extraordinarios, pero los accidentes en China, Le Mans y Mugello cambiaron un poco mi punto de vista y me hicieron volver los pies en la tierra".