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Campeona del mundo conduce vehículos sanitarios para luchar contra el coronavirus

Louise Aitken-Walker, ganadora del Mundial femenino en 1990, se ha prestado voluntaria para transportar apoyo médico en Escocia.

Campeona del mundo conduce vehículos sanitarios para luchar contra el coronavirus
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Toda ayuda es poca en la lucha contra el coronavirus. Y a la hora de conducir vehículos de apoyo médico, quién mejor que una piloto de rallys campeona del mundo. Louise Aitken-Walker, ganadora del Mundial femenino en 1990, ha cambiado su mono ignífugo y el casco por los guantes de látex y la mascarilla para colaborar en la lucha contra la pandemia en Escocia.

La que fuera campeona el mismo año en que Carlos Sainz logró su primer título absoluto ejerce como voluntaria conduciendo vehículos de transporte de personal médico. “Creo que este coronavirus es malvado y sólo quiero ayudar tanto como pueda”, ha declarado a la emisora 'Clyde 1'. “Todos estamos preocupados por nuestras familias, nuestros empleados, nuestros amigos y creo que puedo aportar mucho con este servicio transportando un médico, una enfermera, o cualquier trabajador clave. Cuando suben al coche pueden relajarse o adelantar algo de trabajo, y les quita la presión”.

Louise Aitken-Walker, ganadora del Mundial femenino en 1990.

“Me gusta conducir, siempre lo he hecho”, añade. “Estoy dispuesta a transportar a cualquiera, a cualquier parte, en cualquier momento. Está siendo muy duro para algunas familias. Es un momento horrible y todos debemos hacer lo que podamos. Sólo para que quede claro, esto es voluntario, no quiero que me paguen. Trabajando juntos venceremos a este virus. Presten atención a los consejos y manténgase a salvo”, finaliza la escocesa.

Aitken Walker protagonizó un espectacular accidente en el Rally de Portugal el año que logró el título, 1990. El coche, un Opel Kadett GSI, cayó por un barranco y se sumergió en un lago, llegando a hundirse 10 metros. Louise, buena nadadora, explicó que “el coche estaba lleno de agua antes de llegar al fondo. Salimos por un ventana rota y comenzamos a nadar. Se hizo una eternidad antes de llegar a la superficie”.