F1 | TEST EN BARCELONA

El Mercedes rosa emerge en una parrilla de incertidumbre

Miércoles de trabajo en la pista sin vueltas brillantes que deja pocas conclusiones. El Racing Point vuela y Red Bull se acerca. Kubica, el más rápido.

Checo Pérez.
Mark Thompson

Se habla más de coronavirus que de Fórmula 1 en el el Circuito de Montmeló y es, en parte, porque lo que sucedió en la pista en la cuarta jornada de entrenamientos tampoco aporta muchas conclusiones. Robert Kubica, probador, logró con el Alfa Romeo el mejor tiempo de la jornada, aunque no se acerca a los registros que logró Mercedes la semana pasada. El polaco usó el Pirelli más blando y sólo aventajó en cuatro décimas al Red Bull de Verstappen, que calzaba los neumáticos medios. Así que buenas impresiones del coche energético en la tabla de tiempos que no se corresponden del todo con las impresiones desde la grada.

El que sí vuela, desde todos los ángulos, es el Racing Point de Sergio Pérez y Lance Stroll. Atracón de vueltas del ‘Mercedes rosa’, que aspira a la pole y quién sabe qué más en el GP de Australia si es que se puede celebrar. El salto de calidad del equipo de Silverstone está motivado por su buena relación con Brackley: compraron en Mercedes todas las piezas que se pueden comprar y diseñaron el resto basándose en el W10, coche campeón de 2019. Dejando de lado el componente ético, les está funcionando.

Por detrás, un buen Alpha Tauri que se parece al Red Bull, pero no tanto, da alas a Kvyat y Gasly, en parte porque han salido a buscar tiempos. Tiempos que Mercedes no busca, pero encuentra igualmente: Hamilton y Bottas ruedan en 1:17 sin forzar la maquinaria. Estos están en otra liga. Con Ferrari buscándose a si mismo, rodando en un programa alternativo, y Red Bull algo escondido. Fue extraña la bandera roja que provocó ‘Mad Max’ en los últimos compases de la sesión a la par que Kvyat, quizás buscando los límites de consumo de combustible de su motor Honda.

En cuanto a McLaren, pasan los días y todo va muy bien en cuanto a la fiabilidad, pero no se despejan los interrogantes del rendimiento. Sainz pilotó el MCL35 por la mañana estrenando un nuevo difusor, Norris no anduvo rápido por la tarde. El madrileño regresará a la pista el viernes completo, pero ya sólo queda una oportunidad para verle exprimiendo las gomas blandas.