F1 | TEST EN BARCELONA

Ferrari se pone en lo peor

Binotto asegura que "los rivales son más rápidos", en referencia a Mercedes y Red Bull, y dice que el 'DAS' llegaría en verano. Bottas y Hamilton ya vuelan.

El Ferrari SF1000 de Sebastian Vettel. Test en Barcelona, F1 2020.
Charles Coates

El pesimismo impera en Ferrari, y eso tampoco es normal. Es cierto que el SF1000 no parece un monoplaza brillante en sus primeros kilómetros de Barcelona, que Vettel y Leclerc sonríen poco y que el primer motor roto ha sido italiano, pero si aún no ha habido tiempo para extraer conclusiones, sorprende el discurso de Mattia Binotto: "No creo que seamos tan rápidos como nuestros rivales. ¿Nos preocupa? Claro, es lógico si no eres tan rápido como quieres". Bajonazo rosso, prensa italiana decaída, se derrumban las expectativas… la casa de Maranello se pone en lo peor, aunque quizás no piensen exclusivamente en el rendimiento: el año pasado se llevaron un buen chasco después de dominar la pretemporada, en 2020 no quieren fanfarrias antes de llegar a Australia.

Los ingenieros han extremado el concepto de su monoplaza, menos aerodinámico que Mercedes o Red Bull, lo que potencia su velocidad en recta pero, teóricamente, le hará sufrir en las curvas. Es cierto que las ideas generales y tendencias de la parrilla van por otros derroteros (los morros se vuelven estrechos, pero no el de Ferrari). Aun así, hay que insistir: es muy pronto para alcanzar las conclusiones a las que ha llegado Ferrari. Faltan piezas en este puzzle. "Me refiero al delta de los ritmos, comparándonos, creo que no somos tan rápidos", subraya Binotto, que confirma que dentro de su programa no están las vueltas rápidas: "Es difícil saber dónde estamos porque no estamos buscando un 'set-up' ideal. Eso estará más claro la semana que viene".

"Hemos cambiado nuestro enfoque hacia los test y nos centramos durante estos tres días en trabajar varios escenarios aerodinámicos y varias configuraciones, realmente sin intentar optimizar los reglajes para el rendimiento en general. Igualmente, el año pasado éramos más optimistas a estas alturas de la temporada porque era fácil sacar tiempo por vuelta. Ahora las cosas son un poco más difíciles, los rivales parecen muy fuertes, pero no debemos olvidar lo que pasó el año pasado. Esperemos a la próxima semana y a Australia", explica el ‘team principal’. Y aunque se esperaba un paquete nuevo la semana que viene o en Melbourne, el suizo también se enfría: "No será muy diferente en Australia". Sólo una puerta a la esperanza: "Hay mucho potencial. Primero pensaremos en optimizar este paquete y luego, en desarrollarlo".

Vettel y su ingeniero, en el garaje de Ferrari.

Todo mientras encajan el golpe del ‘DAS’ de Mercedes, que no parece legal para 2021 pero sí encaja con las normas de esta temporada. Binotto no entra a valorarlo, no ha prestado "mucha atención", pero sí deja claros los plazos para incorporarlo si de verdad fuera un avance relevante: "En caso de que merezca la pena, llevará más tiempo (que Australia). Es un cambio de concepto que conlleva diseño, producción, homologación… y tiene que ser seguro. No llegaría antes de la mitad de la temporada". ¿Legal o no legal? "No discutiremos con la FIA porque confiamos en ellos y en las decisiones que tomen. Lo que quiero es poner (a los rivales) en dificultades en la pista".

En otro mundo, el Mercedes

Y mientras tanto, la última jornada de entrenamientos de esta semana en Barcelona (volverán del 26 al 28 de febrero) deja a los dos Mercedes delante, muy lejos del resto. Bottas y Hamilton se asomaron con el compuesto blando y rondaron los tiempos de la pole, aunque es justo decir que esta goma de Pirelli no se utilizará en este trazado durante el gran premio, pues está destinada para pistas ‘blandas’ como Mónaco o Montreal. En cualquier caso, las sensaciones son buenas también para sus primos de rosa, el Racing Point. Carlos Sainz completó 76 vueltas dentro del programa de McLaren sin incidencias y sin buscar vueltas rápidas, y por la tarde cedió el coche a Norris. Pocas sorpresas en el asfalto, tampoco Red Bull enseña sus cartas. Demasiadas variables por despejar, aunque en Ferrari lo vean todo negro. Pero no todo lo que se afirma ante un micrófono es verdad en la Fórmula 1.