RALLYS

Kalle Rovanpera bate récords de precocidad en el Mundial

Es el piloto más joven de la historia en subir al podio, y lo ha hecho en su segunda participación con un 'world rally car', superando a Sebastien Loeb.

Kalle Rovanpera en el podio de Suecia.
Tony Welam

Ahí donde le ven, con su cara llena de granos, en vez de ir los lunes a la escuela se ha convertido en el piloto más joven en subir a un podio del Mundial de Rallys y el que menos participaciones ha necesitado para subir al cajón. Kalle Rovanpera, a sus 19 años, ha batido varios récords de precocidad con la gesta conseguida este fin de semana en Suecia, donde se impuso ni más ni menos que a Sebastien Ogier en la pelea que mantuvieron hasta el último metro por la tercera posición.

El joven Kalle, la joya de la corona de la escuela finlandesa, y el diamante en bruto del equipo Toyota, ha batido a Evgeny Novikov, el ruso que ostentaba el record del podio más precoz del Mundial, conseguido en Portugal de 2012 con 21 años. Además, ha pasado a ser el piloto que menos rallys ha necesitado para subir al ‘cajón’ pilotando un ‘world rally car’, superando al mismísimo Sebastien Loeb. El nueve veces campeón del mundo lo logró en su tercera participación, y Rovanpera lo ha conseguido en la segunda. Para que se hagan una idea, Sebastien Ogier necesitó ocho participaciones con un coche ‘gordo’ para subir por primera vez al podio.

Con su victoria en el 'Power Stage' de la cita sueca, Rovanpera también se convierte en el piloto que más joven consigue esta gesta, pero no supera a Novikov en la precocidad al ganar su primer tramo, ya que el ruso lo consiguió con 18 años. Ahora al bueno de Kalle le quedan tres añitos para superar a su compatriota Jari-Matti Latvala, que ostenta el record de la victoria con menor edad, 22 años, y ocho para batir al recordado Colin McRae, que fue el campeón más joven con 27.

Hijo de Harri Rovanpera, el piloto que logró su único triunfo precisamente en el Rally de Suecia de 2001, a Kalle se le conoce desde que era un crío de ocho años. Su progenitor comenzó a mostrar vídeos del pequeño pilotando coches en los lagos helados y los trepidantes tramos forestales llenos de toboganes. Mientras que en España los chavales con esa edad juegan al fútbol, en Finlandia aprenden a derrapar. Y de ahí la inagotable cantera de finlandeses voladores que ahora tienen en el joven Rovanpera su estrella del futuro, que ya comienza a ser una realidad.