MOTO2 | GP DE MALASIA

"Me temblaban las manos al cruzar la meta"

Álex Márquez ya es bicampeón del mundo y en 2020 defenderá título con el 73: "El 1 debe ser en la categoría reina, cuando eres el 1 de todos".

Sepang

Álex Márquez ya es campeón del mundo de Moto2. El bicampeón, que suma este éxito al título de Moto3 en 2014, atendió a la Prensa tras su gran éxito en Malasia.

-Campeón del mundo... ¿qué se le pasa por la cabeza al oír esto?

-Felicidad. Estoy muy contento de todo el trabajo hecho durante el año, de cómo hemos sabido rehacernos tras los momentos malos... Tenía buen 'feeling' desde el principio, he tirado al máximo y ha sido complicado pero ahora estoy súper feliz haber conseguido el título aquí en mi segundo match ball como la otra vez. Se repite la historia.

-¿Cómo ha sido el encuentro con su hermano? Ha demostrado que es cierto que se pone más contento con sus éxitos que con los suyos propios...

-Sí, he sabido por qué. Cuando pasas la línea de meta y he llegado a él yo estaba exhausto. Ahora entiendo cuando llegaba él y no reaccionaba mucho. Estás hecho polvo, te felicitan, te abrazan... pero tú no sabes ni quién eres. Desde fuera se vive más y seguro que durante la carrera él ha sufrido mucho, como todos. Se pone muy contento y es de agradecer tener un hermano así.

-¿Para quién va dedicado el título?

-Para toda la gente que ha estado a mi lado, no sólo en los momentos buenos sino también en los malos. Cuando en 2015 y 2016 costaba tanto he tenido gente cerca muy buena que me ha hecho creer y sobre todo este año el equipo. Me han dado la confianza que necesitaba, ese cariño y mimo que también necesitaba y lo hemos conseguido todos juntos.

-¿Este título es importante para su asentamiento y su demostración de que el título de 2014 no fue casualidad ni mucho menos?

-No pienso en eso. Mi día a día es intentar ser mejor por mí mismo, no por nadie. Intentar ser mejor con el equipo, disfrutar y ya está. No pienso en esas otras cosas que piensa la gente. Trabajo por mí, por el equipo, defiendo mis colores y ya está. Hemos ganado el título y nos lo hemos ganado.

-La carrera ha sido difícil a nivel psicológico. No poder cometer errores y no ser adelantado por el piloto que llevaba detrás.

-No ha sido fácil. Ha sido una carrera parecida a la del año pasado luchando con Bagnaia y Oliveira. En grupo, con Marini delante, esta vez Binder. Los tres que nos jugábamos el título hemos estado ahí, pero cualquiera de los tres nos hemos podido caer porque íbamos al límite. He pasado meta que me temblaban hasta las manos. Había que ir con mucho tacto y era difícil.

-Tras el toque con Binder... ¿qué ha pensado?

-He escuchado una moto muy cerca, pero yo ahí frenaba más tarde que él y no he entendido muy bien ese adelantamiento. Él tenía que jugar sus cartas e intentar ponerme nervioso pero no lo ha conseguido.

-¿Cuánto ha influido en la temporada el nuevo motor que entró?

-Lo dije al principio de la pretemporada, creía que el motor Triumph me podía beneficiar un poco por el estilo. Creo que la clave no es el motor sino el equipo que lo ha sabido entenerder. Supimos ir un pasito por delante en algunos momentos. Hemos sabido ser fuertes y crecernos en los peores momentos.

-¿Cómo imagina la rúa con su hermano la semana que viene?

-A lo loco. A ver si llegamos a Valencia (se ríe).

-¿Cambiará el dorsal 73 por el 1 en 2020?

-No, no, no. El 1 debe ser en la categoría reina, cuando eres el 1 de todos. Seguiré con el 73, defender el título que es un desafío muy bonito.

-¿En 2021 llegará el momento de que los dos Márquez corran juntos en MotoGP?

-No quiero hablar porque cuando lo hago no cuaja la cosa. Quiero vivir el presente y seguir soñando.