Competición
  • Champions League

MOTOGP

El peor inicio de Rossi en MotoGP

El italiano, con 80 puntos en su casillero y la retirada en el horizonte, atraviesa por su peor comienzo en la clase reina después de 20 temporadas.

El peor inicio de Rossi en MotoGP
MotoGP

A veces es necesario recordar que no existe la eternidad y con el caso de Valentino Rossi ahora es un buen momento para hacerlo. Después de 20 años, y junto a una Yamaha que vuelve a sumar victorias gracias a Maverick además de podios y poles de la mano de Quartararo, el italiano atraviesa su peor inicio en MotoGP tras haber sido capaz de tocar el cielo hasta en siete ocasiones, para formar parte de una historia que parece estar llegando a sus últimas páginas. En plena lucha contra el reloj, el piloto de Tavullia se encuentra sexto en la general pero a 105 puntos del líder. Y todavía hay más matices.

Pese a que la realidad reflejó un inicio ilusionante con dos podios (Termas y Austin) que incluso hicieron soñar con la victoria en Texas y un campeonato que lo tenía todo por decidir hasta Montmeló, el rendimiento de Valentino fue cayendo con el paso de las citas y lo más grave es no saber el por qué: "No tengo las ideas claras sobre lo que no funciona, pero la sensación que tengo encima de la moto es precisa: no consigo salir bien de las curvas". Superados los problemas de degradación y de electrónica, Rossi no se encuentra bien con la M1 "tal y como está ahora mismo" y pese a que se apunta a su edad y el equipo como los elementos que forman el conjunto de todos sus males, el italiano, de forma directa o indirecta y como diría Sabina, lo niega todo.

"El año pasado ya era viejo", dice un Valentino con la misma ambición de siempre: "Tengo suficiente motivación, no me cuesta encontrar las ganas para ir a un gran premio y no hay falta de concentración". Pese haber rezado demasiado, especialmente a Yamaha, sus plegarias siguen sin tener respuesta pero no apunta a su escuadra. Esa de la que prescindió para apostar por Silvano Galbusera en el último bache que vivió su carrera: "Junto a Silvano he luchado por el título hasta la última carrera y he sido segundo dos campañas. Me siento bien con mi equipo, llevo con él seis años y tenemos que trabajar para encontrar una salida".

La realidad es que Rossi sigue creyendo… aunque más por fe que por hechos. Entre toda la temporada 2017 y la 2018 (36 carreras) el italiano pasó seis veces por Q1, una cifra que ya ha alcanzado este curso en tan sólo nueve grandes premios. Ni siquiera su condición de 'dominguero' le está salvando ahora mismo en una temporada que está culminando la bajada que comenzó después del año en el que peleó por el título hasta la última cita (2015) y además, con 80 puntos en el casillero, el italiano tiene en su haber un cifra menor que la de 2012, el año donde menos sumó antes de marcharse de vacaciones.

Por aquel entonces Valentino contaba con un total de 82 puntos en su cuenta personal. Esa campaña junto a Ducati había sido hasta ahora la más complicada, en un proyecto tan ilusionante al comienzo como decepcionante al final, del que todavía se acuerda: "He tenido periodos de debilidad similares". Termina, aunque no del todo: "Siempre he vuelto a ganar carreras". Un argumento al que ahora le acompañan unos puntos suspensivos que concluyen con una posible retirada. Si la situación no mejora Rossi asegura que "será difícil continuar". ¿Y qué pasa con MotoGP? ¿Está preparado para superar el adiós de Valentino? "Creo que sí", dice Lin Jarvis, director de Yamaha, aunque su piloto todavía quiere más: "No es una vergüenza si las 89 victorias se detienen aquí. Pero no me rendiré".