MOTOGP | DÍAZ-VALDÉS | ENTREVISTA

"El Ángel Nieto que yo vi correr sería hoy campeón de MotoGP"

"El Ángel Nieto que yo vi correr sería hoy campeón de MotoGP"

Tomás Díaz-Valdés, el primer enviado especial de As a los GGPP, acaba de publicar 'Ángel Nieto, las curvas de la vida', un libro imprescindible
Carrera de MotoGP en Losail: GP de Qatar

'Ángel Nieto, las curvas de la vida' es el libro que ha presentado en el GP de Valencia Tomás Díaz-Valdés, mentor del Maestro durante sus primeros pasos en las motos, el único periodista español presente en su primer título, el primer enviado especial de As a los grandes premios y el que pasó el testigo a Raúl Romojaro, que a su vez se lo pasó a un servidor en 1999. Entiéndase pues que es una entrevista muy especial, porque Díaz-Valdés sabe muy bien de lo que habla cuando habla del añorado Maestro.

Este libro tenía previsto presentarlo junto al mismísimo Ángel Nieto. ¿Qué se siente al hacerlo sin él?

—Ver a Gelete, a Ezpeleta, a Crivi, a Sito, a Aspar todos emocionados en la presentación del libro fue súper emocionante para mí. Me derrumbé. (Se le humedecen los ojos). Había acordado con él hacerlo, pero me hubiese gustado que hubiera estado él en la presentación y, desgraciadamente, no ha estado. Cuando estaba en el aeropuerto para ir a verle a Ibiza, me llamó Belinda (su mujer) y nos dijo que se nos iba. Cuando llegué al hospital había una mínima esperanza y, viendo el percal, me subió la tensión y me tuvieron que atender allí mismo. Cuando salí de urgencias, me dieron la mala noticia.

Vamos a ponernos en positivo que de lo contrario nos ponemos a llorar los dos otra vez. ¿Qué vamos a encontrar en ese libro que disfrutaremos apasionadamente?

Pues todas las vivencias. Bien sabes tú que estuve treinta años de antecesor tuyo en el As, viajando como viajas ahora por todos los sitios. Conocí a mis hijos en invierno, porque durante la temporada estaba fuera, y todas las vivencias que he tenido con él están ahí. Entonces no era como ahora... Los pilotos y los periodistas éramos amigos y convivíamos. Cenábamos y comíamos juntos. No se encerraban en un motorhome y se olvidaban del contacto con los medios de comunicación. Era otro mundo y no tiene nada que ver con el actual. Yo, con los años que llevo en esto, no conozco personalmente a Márquez. Con eso le digo todo. Y creo que yo he aportado mi granito de arena, pequeñísimo, en este deporte, porque los que realmente han aportado han sido pilotos como Aspar, pero sobre todo Ángel. Cuando ganó su primer Mundial en Yugoslavia, el único periodista español que estaba allí era yo. Luego al día siguiente llegó Virgilio Hernández Rivadulla, pero ya se había ganado el campeonato del mundo.

Qué tiempos aquellos.

Me costó Dios y ayuda mandar la crónica con télex, que había perforado la cinta. No había los sistemas que hay ahora y me tuve que ir a la central de telégrafos, hablando con los yugoslavos en italiano. Gracias a eso mandé la crónica. Cuando llegué a Madrid el martes, al volante de un Seat 1.500 con González de Nicolás, y vi la crónica en un cuadrito de cinco por cinco de la portada... Me costó mucho que eso llegara y lo hizo a las doce de la noche del domingo, cuando la carrera había sido por la mañana.

Lo que echa de menos ya me lo ha dicho. ¿Qué hay del motociclismo de ahora que le hubiera gustado tener en su época? 

La seguridad que tienen los circuitos. He empezado hablando del 69, pero en el 72 ya entró Michelin, con diferentes compuestos de goma, no los radiales textiles. Con un juego de esos hacían dos carreras y ahora un juego nuevo lo usan tres vueltas. Y la informática que llevan las motos. Antes el porcentaje moto-piloto era un 40-60, mientras que ahora es un 80-20. Ahora hay tres décimas entre un piloto súper y uno que no lo es, porque la moto importa mucho y en eso vamos a peor. Tiende a parecerse a la F1 y eso es malo.

¿De qué hubiera sido capaz en el motociclismo de hoy el Ángel Nieto del que usted escribía?

Ángel siempre iba a por la mejor moto. Él sabía que podía aportar mucho, pero que si no tenía la mejor moto no había nada que hacer. Lo había vivido cuando las Kreidler iban más deprisa que las Derbi, y a pesar de eso ganó varios títulos. Pero cuando Derbi dijo que se retiraba, automáticamente fuimos a la Federación, porque yo estaba con él, y le dijimos a Luis Soriano que había que comprar los servicios de Kreidler si queríamos volver a ganar el campeonato. Después de varias llamadas, costó un millón de pesetas de aquella época y, además, llevaba de mecánico  a su rival, Jan de Vries.

¿Hubiera despuntado en MotoGP o se habría quedado en la categoría pequeña, como en su época?

Estaría en MotoGP, sin duda, y habría sido campeón. Hay que tener hambre, y él tenía mucha. Pasa con Rossi, que es un hambriento pese a todo lo que ha ganado con 38 años. Nieto era muy parecido a Rossi de mentalidad, por eso le gustaba tanto Rossi. Y Mike Hailwood, también.

Con todo lo que ha visto, ya sabrá quién gana mañana el título en la pelea Márquez-Dovizioso...

Márquez lo tiene muy fácil si no comete ningún error y ya tiene la cabecita bastante bien amueblada. Debe ganar Márquez. Lo que sí tiene que hacer es tener mucho cuidado, porque le pueden tirar al suelo, aunque el otro tiene que ganar y no lo va a hacer, porque no lo ha hecho nunca aquí. En todo caso, que Márquez se aisle de la movida.

Nunca lo hago, pero por ser usted quién es le voy a pedir autorización para titular esta entrevista con "El Ángel Nieto que yo vi correr sería hoy campeón de MotoGP". ¿Qué le parece?

Correcto. En el Jarama organizó una vez Carmelo Ezpeleta una carrera del Banco Atlántico de 500cc y Nieto corrió con una NSR que le dejó Lucchinelli y estaba delante hasta que se cayó.

Muchas gracias y buena suerte con el libro.

Se lo voy a regalar ahora mismo y se lo voy a dedicar: "Para mi segundo heredero de aquellos años gloriosos de mi periódico, As. ¡Qué recuerdos Mela! Un abrazo".