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Sete: "Hay que aprender de la ilusión de Rossi por estar aquí"

MOTOGP | GP DE ESPAÑA | ENTREVISTA

Sete: "Hay que aprender de la ilusión de Rossi por estar aquí"

El polémico toque de Rossi a Gibernau en Jerez 2005.

MARCOS MORENO

DIARIO AS

Gibernau regresa ocho años después a un GP en Jerez, "como amigo de Pedrosa", al circuito en el que ganó en 2004 y se 'pegó' con Vale en 2005.

Jerez de la Frontera

Hoy ha amanecido el día lluvioso en Jerez, aunque no tanto como en aquella carrera de 2004, la que ganó Sete Gibernau en esta pista demostrando que era todo un príncipe de las mareas. Al año siguiente estaba para repetir triunfo, pero en la última curva de la última vuelta Valentino Rossi se cruzó en su camino, usándole como peralte para pasarlo, tocándolo y sacándolo de la pista. El nieto de don Paco Bultó regresa ahora al GP de España ocho años después de su última vez. Lo hace "como amigo de Dani (Pedrosa)" y da gusto escuchar sus reflexiones, sin querer entrar en polémicas, de aquella maniobra con Rossi, de lo que supone ver al italiano líder de MotoGP a los 38 años y de la magia de Jerez. 

Lo que ha vivido usted en Jerez y lo que ha hecho vivir a los aficionados...

Todos los españoles hemos vivido aquí momentos únicos y eso es lo que hace a Jerez grande. Un momento único en Jerez es irrepetible.

¿Cuánto hacía que no venía a un gran premio en Jerez?

Mucho, muchísimo, como siete años, desde que me retiré. (En realidad son ocho, porque corrió aquí por última vez en 2009).

¿Qué siente al regresar?

La gente es tan alucinante... No hay palabras para describir las sensaciones que transmite Jerez, y no es decir por decir, es algo real. Cuando llegas aquí vives algo que no vives en otro sitio. Hay que vivirlo para entenderlo. Estoy asimilando muchos recuerdos y recuperando ilusiones, que eso es importante.

¿Y cómo es hacerlo en calidad de coach de Pedrosa?

Yo no soy ningún coach. Soy un amigo de Dani desde hace tiempo y estoy aprendiendo yo muchas más cosas de las que él pueda estar aprendiendo de mí. Tenemos una relación muy buena desde hace mucho tiempo y me gusta verle feliz.

Su momento álgido aquí es la victoria de 2004 bajo la lluvia. ¿Cómo la recuerda?

Había dos ríos de lluvia que cruzaban el circuito y pasar por allí era muy complicado. Me acuerdo de muchas cosas de aquel día, pero una de mis mejores carreras aquí fue en 1999, con la Honda V2. Esa fue una de las mejores carreras de toda mi historia. Salí detrás y remonté varias posiciones. Pasé a todo el grupo y estaban Crivi y Max (Biaggi) peleando por la victoria y yo con la V2 les iba recuperando alguna décima por vuelta. No llegué a ellos, pero fue una de mis mejores carreras.

Al año siguiente de aquel triunfo de 2004, fue protagonista de una de las acciones más polémicas de la historia de este deporte hasta ese momento, el incidente con Rossi en la última curva de la última vuelta. ¿Qué recuerda de eso?

Sé que me lo van a preguntar mucho este fin de semana, pero no quiero reabrir un tema del que se habló tanto en su momento. Yo viví lo mío y cada uno lo ve desde su perspectiva, pero lo que me gustaría es que nada ajeno al deporte limpio entorpezca el trabajo de ninguno de los pilotos de ahora. Este ya es un deporte de suficiente riesgo como para que queramos meterle polémica. La polémica es una consecuencia de una situación peligrosa y hay que intentar entre todos evitar eso.

¿Prefiere no pensar en aquello?

No es no pensar. Lo que me gustaría es que todos evolucionásemos para aprender de situaciones y hacer de este deporte lo que es, un deporte grande, limpio y sin necesidad de ponernos en peligro unos a otros para encontrar el objetivo de ganar. Más allá de esto, no hay que darle más vueltas.

Déjeme sólo preguntarle si, una vez recuperada la paz con Valentino, ¿han hablado entre ustedes de aquel lance en el que le sacó para conseguir la victoria?

-No.

Ese tío con el que se pegaba hace doce años sigue aún compitiendo y es el líder de MotoGP con 38 años. ¿Le da envidia?

No. Lo que pienso cuando lo veo es que demuestra que tiene mucha ilusión por estar aquí y eso es algo de lo que hay que aprender. Hay que reinventarse y seguir teniendo ilusiones en la vida, es el leitmotiv de cualquiera, no sólo de los pilotos. Tener ilusiones al despertarte cada día es la base de cualquier persona, el ser capaz de reinventarte. Ése es para mí el secreto de cualquier persona, tener ilusiones renovadas.

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