RESISTENCIA

Kubica y su próximo reto: prueba la Resistencia y apunta al WEC

Rodó con un LMP1 en Bahrein quedándose a 5 segundos del mejor, pero importaban las sensaciones: "Físicamente no fue un problema".

Robert Kubica subido en el prototipo de LMP1 del equipo privado del WEC ByKolles.

Estaba destinado a ser uno de los pilotos importantes en el futuro de la Fórmula 1, pero aquel guardarraíl en Andora, el norte de Italia, acabó de golpe con su carrera en la cumbre del automovilismo. Sin embargo, Robert Kubica no ha dejado de pelear en estos casi seis años para competir en algo que se le acercara a su gran pasión. Después de disputar el Mundial de Rallys y de volver a rodar en circuitos con las 12 Horas de Mugello y la Renault Sport Trophy, el polaco está a un paso de entrar en la nómina de pilotos del Mundial de Resistencia.

El que fuera piloto de BMW y Renault fue el invitado sorpresa a los test de rookies del WEC que se celebraron en Bahrein tras el cierre de temporada. En ellos rodó a los mandos del CLM P1/01 del equipo ByKolles, uno de los privados de la categoría LMP1, y terminó a cinco segundos del mejor tiempo. Pero más que los segundos, importaban las sensaciones. "Estoy bastante seguro de que puedo pilotar en las tandas largas de las carreras de resistencia y eso era algo muy importante de comprobar", comentó a ‘Motorsport’ tras su prueba.

"Si me siento cómodo en el coche y si puedo conducir con mis limitaciones, no tengo miedo, he entrenado bastante en los últimos seis meses y estoy en buena forma físicamente", añade el polaco, que ya dejó caer la posibilidad de acercarse al WEC hace dos meses después de ponerse al volante del simulador de F1 de Renault y que ahora vuelve a barajar con más fuerza: "Quizás, si me gusta… La categoría LMP1 es como la F1 con ruedas, pero el campeonato de privados es bastante duro".

"Me llamaron tarde para hacer la prueba, así que no tuve mucho tiempo para prepararme. Con mis limitaciones no puedo conducir todos los coches y no tuvimos tiempo para hacer modificaciones, así que no era cien por cien perfecto para mí, pero se trataba más de ver cómo eran las sensaciones. Físicamente no fue un gran problema, pero necesitaré algunos ajustes en el cockpit", dice motivado Kubica. La movilidad de su mano derecha aún le impide volver a los monoplazas, pero quiere buscarse la vida allí donde debió triunfar: en los circuitos.