LA INTRAHISTORIA

Del anonimato a la fama de la mano de Valentino Rossi

Gerardo Matías es el comisario que remolcó al 46 a su box agarrado de su brazo en scooter: "Me han dicho mis amigos que no me lave ese brazo".

Del anonimato a la fama por remolcar a Rossi con el scooter
MELA CHÉRCOLES

Clasficación GP de Valencia 2016 en directo

El nombre de Gerardo Matías no decía nada al gran público hasta el día de hoy, pero un vídeo suyo realizado hoy mismo lleva ya un millón de reproducciones en el momento de escribir estas líneas... A tanto éxito ayuda que el vídeo lo coprotagoniza con un tal Valentino Rossi, al que remolcó después de quedarse tirado con su Yamaha de MotoGP nada más arrancar el FP1 del GP de Valencia.

Gerardo es un comisario de pista del Ricardo Tormo que se mueve en scooter por la vía de servicio para asistir a los pilotos que sufren caídas. Normalmente los lleva en su motillo hasta su box y la moto vuelve en grúa, pero con Rossi la historia ha sido diferente y ha derivado en una curiosa excursión del italiano remolcado hasta llegar a la puerta trasera del Movistar Yamaha. "Me lo he encontrado en el vial de la curva dos, porque se le había parado la moto, y le he dicho que se esperara, que le llevaba al box y que pedía la grúa para su moto, pero me ha dicho que tirara, que le llevara remolcado", cuenta aún con el corazón acelerado este comisario de pista de 35 años, natural de Valencia, que vive como todos sus compañeros con mucha pasión las carreras.

Al valenciano no se le van a olvidar nunca los detalles de esta anécodota: "Rossi se ha cogido primero a la moto y después al brazo. Con la gente que había en el paddock era un poco delicado, pero he llegado hasta donde estaban sus mecánicos y me ha dado las gracias". Y al preguntarle qué se siente, tira de profesionalidad en un principio, aunque al final sí que le influye la sombra del mito: "Si soy sincero, da igual que se llame Valentino, Dani o Marc. Da igual el piloto y la categoría, porque hay que llevarlos a todos y llevarlos bien, aunque es cierto que ha sido curioso que me cogiera del brazo para remolcarse. Normalmente no los llevamos así, pero si nos lo piden hay que hacerlo. No le vas a decir que no, y menos a Valentino. Además, me ha dado las gracias. Se ve en el vídeo como se gira para hacerlo. Es algo anecdótico y que recordaré dentro de unos años entre risas".

Las risas, en realidad, han empezado nada más producirse la recogida de Rossi: "¡No ha parado de pitarme el móvil con tanto mensaje como he recibido! Los amigos me han dicho que no me lavé el brazo y otros que me corte la manga que ha tocado y la guarde de recuerdo, pero sí que me lo voy a lavar. En cuanto llegue a casa me ducho".