FÓRMULA E | EPRIX DE HONG KONG

Buemi se alía con el Safety para empezar la temporada ganando

El Safety Car fue clave para su victoria. Piquet Jr. y Bird, borrados con problemas cuando lideraban. Di Grassi y Heidfeld, en el podio.

La electricidad más rápida, las luchas entre estrechos recorridos urbanos y el campeón, están de vuelta. Hong Kong dio el pistoletazo de salida a la tercera temporada de la Fórmula E y lo hizo con una carrera llena de contratiempos que vio ganar al mismo que levantó el título en Londres hace cuatro meses: Sébastien Buemi. Una pata de conejo, una herradura o un trébol de cuatro hojas, no sabemos que amuleto llevaba el francés en su cockpit pero todo transcurrió a su favor para poder dar la victoria a Renault e.dams.

Partía quinto en la parrilla, pero poco a poco los acontecimientos fueron barriéndole rivales por delante. El primero de ellos fue Piquet Jr., el otro piloto que sabe lo que es ganar el título de la categoría eléctrica. El brasileño comenzaba desde la pole y caminaba hacia la victoria cuando se encontró a 'Pechito' López empotrado contra un muro y no pudo esquivarle a tiempo. Se quedó encajonado antes de poder reemprender la marcha. Ahí Buemi ya se quitó a dos rivales de un tiro, ya que el argentino partió también por delante suya en la 3ª plaza.

Con el monoplaza de Virgin peligrosamente aparcado en el trazado, el Safety Car fue requerido en la pista y ahí Sébastien dio otro paso importante para alcanzar el triunfo al entrar en boxes para cambiar de coche, algo que también hizo Di Grassi y que le permitió finalizar una gran remontada que le llevó desde 19º al segundo puesto. Ambos pararon en el momento justo, cuando menos tiempo iban a perder en su paso por el pit lane, Una estrategia perfecta que no siguió Sam Bird, el que heredó el liderato de Nelsinho.

El británico dejó para más tarde su cambio y lo pagó, no por el momento sino por el capricho de su Virgin. No le respondía el volante ni las marchas al tener un fallo de sistema y ahí se le escaparon todas las opciones. Así fue el liderato cambiando de manos hasta que llegó a Buemi y no lo soltó. Heidfeld acabó de milagro en el podio con él y Di Grassi. Fue cruzar la meta y quedarse sin batería. Abt, Vergne, Evans y Ma Qing Hua completaron la lista de abandonos. La FE está en marcha de nuevo y su campeón quiere seguir siéndolo.