MOTO3 | GP DE ALEMANIA

Navarro regresa 34 días después de romperse la tibia y el peroné

"Mejor de lo que esperaba. Lo que más cuesta es acoplarme a la moto en las curvas de izquierdas, cambiar y recuperar la posición", dice.

Navarro regresa 34 días después de romperse la tibia y el peroné.

La única baza española para el título de Moto3 está de vuelta en Sachsenring, sólo 34 días después de que se fracturara la tibia y el peroné de su pierna izquierda. Necesita de unas muletas para moverse por el box cuando se baja de su Honda, un fisioterapeuta de la Clínica Móvil le supervisa por si necesita cualquier cosa y el doctor Mir acude a la trastienda del box al acabar el FP1 para comprobar que todo está bajo control. “He tenido mejores sensaciones de las que esperaba. Lo que más cuesta es acoplarme a la moto en las curvas de izquierdas, cambiar de marchas y recuperar la posición después de tumbar, pero ha ido bien", dice el valenciano tras arrancar 24º, a 1.9 de la cabeza ocupada por Fenati.

En este caso el puesto era más anecdótico que esas sensaciones positivas de las que habla, y tiene pinta de que podrá aguantar todo el fin de semana dando gas. "Voy a intentar no infiltrarme, porque después de hacerlo acabo sin energía, hecho polvo, así que de hacerlo sólo sería para la carrera", asegura antes de reconocer: "He maldecido mil veces esa caída mientras me entrenaba, sobre todo antes de que me operara. Te preguntas por qué te tiene que pasar a ti, justo cuando acababa de ganar mi primera carrera en el Mundial”.

Sin embargo, esa alegría, la de haberse estrenado en Montmeló, le ha dado fuerzas: “En vez de hundirme y pensar que se me cortaba la racha, pensé que si ya había ganado podré volver a hacerlo. Además, viendo desde casa la carrera de Assen, Binder me dio la alegría de fallar por vez primera en lo que va de temporada y mi padre, que estaba viendo la carrera conmigo, me dijo que el regalo de cumpleaños que no le había podido dar yo, porque era ese día, se lo había dado Binder".

Y es que el sudafricano es su gran fijación, el líder de la general con 48 puntos de ventaja sobre él, una diferencia que todavía ve salvable Navarro: "Si él ha podido sacar esa ventaja en la primera parte de la temporada, yo también puedo hacerlo en la segunda. Aún hay Mundial, claro que sí". Ello pasa porque salve los muebles lo mejor que pueda en Sachsenring, un circuito plagado precisamente de curvas hacia el lado izquierdo, el que menos le conviene en estos momentos, pero por falta de ganas no va a ser.