Rompiendo la norma

Guitar Hero vuelve a la carga con un juego hecho para todo tipo de públicos. En línea continuista respecto a su predecesor, pule todo lo que se quedó a medio gas y potencia aquello que faltaba gracias a un modo Party Play magistral. Desgraciadamente, todo en línea demasiado continuista dentro de la serie.

Be the Walrus

Harmonix y MTV nos regalan algo más que un videojuego. Nos regalan un rendido homenaje a uno de los principales pilares de la música contemporánea, a uno de los mitos populares más conocidos, al grupo cuyas canciones, después de cuarenta años, siguen sonando como si hubiesen salido ayer.

Estilo añejo

La estrategia en tiempo real va encontrando un nuevo hueco gracias a propuestas como esta; dinámica, directa, accesible, pero sin perder la esencia del género. Además de esto, es una expansión recomendable. E independiente.

"¿Ves lo que pasa, Larry?"

Un samurai afroamericano desviando balas con el filo de su espada. O cómo hacer un juego atractivo estéticamente, basado en una licencia que se presta a hacer cosas muy interesantes, y terminar siendo un hack 'n slash de quita y pon.

Velocidad futurista

Otro clon de Marble Madness en 3D, pero sin el carisma del resto. Icon fabrican un producto demasiado prescindible en todos los sentidos, con un diseño de niveles más que cuestionable en un género donde hacer las cosas simples pero bien es fundamental.

Acción siliconada

Pocos hack 'n slash decentes llegan al PC, si contamos las pésimas conversiones por parte de algunos estandartes del género. X-Blades pretende rellenar ese hueco con una protagonista picantona, escenarios llenos de enemigos y un argumento con sensación de déjà vú. Con alguna que otra novedad interesante pero con poca eficiencia, se enseña mucha carne pero en realidad hay poca aprovechable.

Crimen a trompicones

El sucesor espiritual de San Andreas sigue tan absurdo, tan descarnado y tan divertido como siempre. Lástima que esta versión de PC descubra una serie de severas carencias técnicas y una dejadez manifiestas en un port muy lastrado en demasiados aspectos.

El concierto de tu vida

AC/DC irrumpe en nuestras estanterías con uno de sus directos más míticos adaptado a la mecánica de Rock Band. Un producto perfecto para los fans que se ve desprovisto de modos de juego únicos o características más llamativas además de la propia recopilación con 18 temas exportables a Rock Band 1 y 2.

Salvando el mundo con dos botones

Una de las sagas más representativas del ocio electrónico da un paso más que importante a a plataforma móvil, demostrando no sólo que se pueden hacer aventuras igual de exigentes que en sobremesa, sino dando un paso importante en calidad gráfica. A pesar de contar con un argumento algo más pueril a lo que estamos acostumbrados y a un control algo simplificado, Snake sigue en forma. Como siempre.

En la costa francesa

Gti Club+ no es más que un remake de un juego que fue sorprendente en su momento. Ahora, cuando traes un producto íntegro a la HD de PS3, se puede notar fuera de lugar. Este es el caso de un remake que si bien toma todo lo bueno del original, a la larga se nota que nos encontramos en un contexto diferente. Pero es un arcade sin pretensiones, divertido y con personalidad.

"La vida es complicada"

Poco meses después de su exitoso y rompedor lanzamiento para consolas, Niko Bellic aterriza en nuestros ordenadores. Lo hace a mayor resolución que la vida real, además, con un apartado técnico que nos deja ver Liberty City de una manera que nos imaginábamos, un editor de video que hará las delicias de cualquier amante del 'machinima' y un multijugador con capacidad para el doble de jugadores. Una Obra Maestra que se mueve por nuestros monitores como pez en el agua.

God is a bullet

Rock Band 2 no innova demasiado respecto a su predecesor. Y no es necesario puesto que hablamos del que probablemente sea el mejor juego musical jamás creado. En su lugar, se dedica a pulir y mejorar todos sus aspectos, desde sus instrumentos hasta su lista de canciones, pasando por una más disfrutable faceta online. El resultado sabrá mantener al juego en un trono que ha ganado por derecho propio.

Buscando el acorde perfecto

La guitarra tiene razones para estar celosa; a ella se le ha unido el resto del grupo para dar paso a una experiencia de banda completa. Esta increíble noticia viene acompañada de unos credenciales más que respetables: lista de canciones increíble, instrumentos con nuevas y muy interesantes implementaciones e incluso un estudio de grabación para poder crear tus propios temas. Un proyecto muy ambicioso que se ve lastrado por pequeños fallos que le impiden llegar hasta lo más alto.

No hay vencedores

Una de las franquicias estrella de Activision vuelve otro año más. Pero en esta ocasión, es diferente. El rumbo que marcó Modern Warfare era difícil de olvidar, pero Treyarch decidieron volver a la Segunda Guerra Mundial que tanto se prolifera en estos días. El resultado no decepcionará a nadie, salvo a aquellos que esperaban el más mínimo cambio respecto a su antecesor.

La isla de los mil saltos

Uno de los títulos de lanzamiento para PlayStation 3 recibe su secuela, sacada prácticamente del mismo molde, haciéndole un completo lavado de cara. Las carreras más sucias, crudas y retorcidas son un reto para todo aquel amante de la conducción más arcade gracias a sus nuevos circuitos y a un multijugador más que competente.

¿Cuál era mi nombre?

Tomando como base el buen resultado que dio Call of Duty 4, Treyarch y Activision se embarcan en la ambiciosa tarea de devolver al agente doble cero al esplendor pasado que está recuperando la saga gracias a la revitalización de la versión cinematográfica. El resultado es algo que destaca sobre lo que se puede esperar de una adaptación cinematográfica: un FPS con sistema de cobertura y niveles de sigilo que, sin inventar la rueda, sabe resultar entretenido.

Trabajo de artesanía

Con años de trabajo a sus espaldas, Ascaron nos traen la secuela de uno de los RPGs tradicionales más aplaudidos. Sin sentar cátedra en el género ni mantenerse inmóviles, Fallen Angel consigue resultar lo suficientemente fresco como para reportar decenas de horas de diversión. Y eso no es poco.

Unos buenos teloneros

Un par de meses después de aterrizar en nuestro país la versión de Xbox 360, hacen lo propio la de PlayStation 3 y las de PS2 y Wii. Estas dos últimas no cuentan con algunos de los mayores atractivos con los que cuentan sus versiones mayores, pero aquellos que sepan tolerar estas carencias encontrarán la misma experiencia longeva del original.

Depredador

Crysis Warhead deja de ser una expansión para convertirse en un producto que complementa al juego original de mil maneras. Desde su historia, vista desde la piel del Sgto. "Psycho" Sykes, hasta su jugabilidad, sutilmente enfocada hacia la acción. Por lo demás, el CryEngine acepta un mayor rango de equipos, la IA ha sido mejorada y el multijugador se ha pulido, lo que conforma uno de los títulos para PC del año.

Jugando en día de lluvia

Una idea fabulosa y original, de factura cien por cien española y perfecta para que el público de cualquier edad disfrute con su PSP, se queda absolutamente a medias por su falta de duración, de un multijugador entretenido y de una progresión jugable a la altura.

En la variedad está el gusto

SNK continúa dándonos lo mejor de su historia en este pack económico para PSP con dieciséis juegos que van desde los deportivos hasta los shoot 'em up. No es la mejor que podría hacerse, pero ciertamente hay de todo. Tan sólo los tiempos de carga y el multijugador, algo lento, empañan este viaje al pasado.