Core i9 11900K Análisis de un procesador con buenas bases para gaming

La onceava generación Intel ¿ha recuperado el trono de la PC Master Race?

El Core i9 11900K forma parte del lineal Rocket Lake que presentó el pasado mes de marzo Intel y que, entre otras cosas, busca recuperar el trono de la PC Master Race enfocada a videojuegos. Tras un par de semanas de uso con el procesador, te damos nuestras impresiones.

Especificaciones

  • Número de núcleos: 8
  • Número de hilos: 16
  • Reloj Base: 3.5 Ghz con aumento máximo de 5.3 Ghz
  • Caché: 16 MB Intel Smart Cache
  • Velocidad del bus: 8 GT/s
  • Arquitectura: 14 nanómetros
  • Socket: FCLGA1200
  • PCIe: 4.0
  • Consumo energético: 125w
  • Velocidad máxima de 3200 Mhz DDR4

En esta prueba usamos una PC con las siguientes características:

  • Motherboard: Gigabyte Z490 Vision G
  • Ram: 64 GB DDR4 HyperX RGB a 3200 Mhz
  • GPU: GeForce RTX 3080
  • SSD: WD Black SN750 NVMe de 1 TB

Esta base es la misma que usamos para analizar la RTX 3080 teniendo un parámetro vs el Intel Core i9 10900k, por otro lado, buscamos comparar también vs el Ryzen 9 5900x en algunos juegos con benchmark propio. Todo esto fue buscando tener cierta igualdad en cuanto GPU, frecuencias de memoria y usando el procesador con los valores predeterminados sin hacer ningún tipo de overclock. Todos los juegos se corrieron con los valores más altos en resolución 4K.

Assassin’s Creed Odyssey: Dio una media de 56 FPS vs los 63 del Core i9 10900k y los 59 del Ryzen 9 5900x. Quedando por debajo incluso de su contraparte de AMD.

Borderlands 3: Mantuvo un promedio de 59.71 FPS lo que representa un empate literal vs el equivalente de la décima generación siendo ligeramente superior al Ryzen 9 5900x que dio una media de 58.84.

Formula 1 2020: Marcó una media de 103 FPS

Horizon Zero Dawn: Obtuvo un promedio de 74 FPS vs 69 del Core i9 10900k y por encima de los 72 marcados por el Ryzen 9 5900x.

Immortals Fenyx Rising: 60 FPS promedio

Shadow of the Tomb Raider (sin DLSS): Arrojó 38 FPS vs los 35 del Core i9 de décima generación quedando abajo del Ryzen 9 5900x que obtuvo una media de 48.

Watch Dogs Legion: Llego a un promedio de 45 FPS.

Tabla resumen

Si tomamos como referencia los resultados comparables, podemos decir que no es tanta la diferencia vs el Intel Core i9 10900k, de hecho, en el caso puntual de Assassin’s Creed Odyssey nos llamó la atención que haya sido muy superior. Quizá sea un asunto de mejora en la BIOS, pero a primera vista, el CPU de Intel del año pasado parece que es mejor opción.

Hay que aclarar que las funciones de overclocking del Intel Performance Maximizer prometen, pero es importante tomar en cuenta que solo puedes acceder a ellas, si es que e tu equipo pasa la prueba y para eso se necesita una solución de enfriamiento muy buena, así como una tarjeta madre compatible. No obstante, el tener acceso a PCIe 4.0, abre la puerta para el uso de unidades en estado solido más veloces que pueden ser de gran apoyo para los creadores de contenido, aunque este procesador ha sacrificado núcleos e hilos que impactan directamente en las tareas que requieren multinúcleos como los renders de video.

Intel UHD Graphics 750

En este apartado de gráficos integrados es una buena opción para considerar, ya que permite correr una buena cantidad de los juegos actuales a resoluciones de Full HD por encima de los 30 FPS, no obstante, permite salidas de 4K a 60 FPS y puede ser un buen punto de partida para comenzar un ensamble con posibilidades de crecimiento.

Sólida para crecer en el mediano plazo

El hecho de agregar frecuencias de 3200 Mhz en las memorias, el redimensionamiento del BAR, PCIe 4.0, integrar USB 3.2, Wi-Fi 6, Thunderbold 4 y que se puede usar con placas como la Z490, le hacen una opción versátil en estos tiempos de escases de hardware.

CONCLUSIÓN

Intel Core i9 11900K no esta pensado para romper los benchmarks, ni para sobrepasar a su contraparte de la décima generación, mucho menos destrona a su equivalente de AMD, más bien se optimiza y los iguala en algunos casos. Este procesador es un punto de partida para alguien que quiere armar una computadora para videojuegos que le permita jugar bien en Full HD sin GPU y que más tarde, al integrar una tarjeta de gráficos, pueda obtener rendimientos equiparables al Core i9 10900k o el Ryzen 9 5900X, aunque si es importante subrayar que su enfoque es puramente de gaming, ya que, al prescindir de núcleos e hilos, se debilito como opción para generadores de contenido.

LO MEJOR

  • Sus gráficos integrados han mejorado considerablemente
  • Overclock en tiempo real sin necesidad de reinicio
  • Redimensionamiento del BAR
  • PCIe 4.0
  • Frecuencias de memoria de 3200 Mhz

LO PEOR

  • No tiene solución térmica
  • No hay grandes diferencias vs el Core i9 10900k

Calificación: 8.8