Impresiones

Microsoft Flight Simulator: ya lo hemos jugado. Así podrás surcar por toda la Tierra

Participamos en una charla frente a los responsables de Microsoft Flight Simulator y comprobamos qué se siente al surcar los cielos de toda la Tierra.

Microsoft Flight Simulator ha vuelto. La marca más longeva de la cartera de Microsoft vuelve porque “es el momento adecuado”, según sus responsables. Desde 1982 sabemos qué se siente al volar los mejores pájaros de acero, surcar los cielos e imaginarnos ser, durante unas horas, un piloto de aviación civil. Porque Flight Simulator es ante todo la llave para cumplir tus sueños sobre alas.

A escasas tres semanas de su lanzamiento oficial, nos sentamos frente al equipo de Asobo para conocer en profundidad qué han aprendido de todos estos años de desarrollo. Una plantilla que supo adaptarse al mundo de la aviación como lo haría cualquier jugador que se pruebe en él a partir del 18 de agosto. Nosotros ya hemos sentido qué significa despegar en el simulador.

Camino a Microsoft Flight Simulator

En esta presentación somos conducidos por tres voces clave en el desarrollo: Jorg Neumann, Head of Microsof Flight Simulator; Sebastian Wloch, Chief Executive Officer; y Martial Bossard, Lead Software Engineer. Desde sus inicios, la franquicia ha puesto en valor cuatro pilares básicos, fundamentales para lograr sus objetivos de simulación, como son el realismo, la autenticidad, la libertad y la precisión.

Fue en 2006 cuando llegó la última entrega. Microsoft Flight Simulator X fue rápidamente sobrepasado por otros rivales, como X-Plane o DCS World. Algo se sentía que debía realizarse para dar un giro de ciento ochenta grados. ¿Por qué han tardado nada menos que 14 años en volver? Simplemente porque “el siguiente paso necesitaba ir más allá”. Ya no debía ser simplemente un videojuego tradicional, sino expandirse en relación a las funciones y la tecnología presente hoy en día.

Para cumplir una ambición tan alta a nivel tecnológico se precisa de encontrar el colaborador ideal. En esta historia de coincidencias entra en juego un título que si bien pasó desapercibido a los mandos, tiene el honor de ser uno de los mundos abiertos más grandes vistos hasta el momento en la industria. Asobo Studio se unía a Codemasters en 2009 para publicar FUEL, una suerte de Motorstorm en formato sandbox. El mapa contaba con un tamaño atípico para aquellos momentos: 14 kilómetros cuadrados para conducir de cabo a rabo sin tiempos de carga y para un hardware como el que montaban PlayStation 3 y Xbox 360. En esos momentos desconocían que un lustro y medio después se convertiría en un particular CV interactivo.

Presenciamos la primera demo prototipo. “Es la primera vez que la mostramos fuera del estudio”, reconocía el trío, no sin antes revelar las principales diferencias con la build final, como la incorporación de nubes 3D, efectos de fuerza aerodinámica en tiempo real e iluminación global, entre otros aspectos técnicos. De ahí al E3 2019, su presentación en sociedad.

¿Qué hace especial a Microsoft Flight Simulator? Principalmente dos cosas: una, poder ofrecer todo el planeta Tierra a golpe de click, y dos, hacerlo con la máxima fidelidad posible. Tal como conocíamos en sus detallados diarios de desarrollo, la compañía ha trabajado con los mapas satélite de Bing para trasladar toda la orografía del globo terráqueo. A la hora de trasladarlo, los servidores de Azure les permiten obtener datos precisos sobre la elevación, detección de edificios y áreas urbanas frente a la naturaleza.

En concreto, la compañía cuenta con una inteligencia artificial que selecciona el tipo de edificio del diseño arquitectónico de una ciudad y le da coherencia grupal. Lo mismo ocurre con el agua. El color es diferente según el océano, el río o la fuerza que emite el terreno bajo ella al llegar a la orilla. En ese sentido se busca ser lo más realista posible, y en algunos casos han tenido que diseñar a mano para suplir los agujeros que haya podido dejar el sistema automatizado.

Obsesión por el detalle

La obsesión por el realismo se traslada directamente a la navegación nocturna. Durante la presentación hicieron especial énfasis en las mejoras realizadas en la iluminación cuando la luna se pone. Nos ponen el ejemplo de Las Vegas, y es que desde lo lejos podemos ver la radiación lumínica que deja la ciudad en medio del desierto. Esto es útil ya que podemos prescindir de los instrumentos y realizar una incursión orgánica, simplemente mirando desde la cabina.

Y sí, todos los aeropuertos del mundo están disponibles para su uso, incluidos los de carácter privado. Esto se debe a que el satélite no hace ninguna criba, por lo que el mapa recoge exactamente lo que hay en el terreno. Más de 37000 pistas de aterrizaje se han trazado a mano para que su funcionamiento sea el correcto, es decir, que la fase de taxi en tierra y el tráfico aéreo a su alrededor sean los adecuados. ¿Puedes aterrizar en el Area 51? Sí, es posible, aunque se nos advierte de que pistas de este carácter no son fieles por razones obvias.

¿Veremos gente desde el cielo? No, y por una razón muy sencilla: desde una avioneta no son perceptibles. Actualmente sí cuentan con un sistema de tráfico automatizado que varía su densidad dependiendo de la hora del día. También han dejado para el futuro la posibilidad de diseñar a mano las ciudades más importantes del mundo. Se llevará a cabo durante el periodo postlanzamiento.

Si por un lado los satélites trasladan la parte visual, la estrecha colaboración con Meteo Blue les permite ofrecer las condiciones meteorológicas en tiempo real de todo el planeta. Así de simple. Si en Madrid ocurre el milagro de que llueva, si volamos sobre ella lo haremos bajo ese mismo temporal. Todo se logra gracias al flujo de información que se transmite a través de internet cuando jugamos. Por otro lado, si quieres volar bajo las condiciones que tu prefieras, puedes ajustar el clima en tiempo real desde la propia cabina. Es alucinante la forma en la que podemos trazar las nubes en cuestión de décimas de segundo.

Debéis tener en cuenta que Microsoft Flight Simulator apunta únicamente a la aviación civil. Ni choques, ni daños estéticos y tampoco explosiones. Cuando el juego detecta una aproximación violenta hacia una estructura ajena a las circunstancias del vuelo, salta una pantalla que te indica la pérdida del avión. Se nos señala que el juego tendrá un cierto margen de maniobra cuando esa violencia sea determinada por un aterrizaje forzoso debido a algún daño interno del avión. Podrás también aterrizar en superficies acuáticas.

Visita el planeta

Debido a las circunstancias sanitarias que vivimos en estos momentos, se nos insiste en el valor que Microsoft Flight Simulator tiene hacia el descubrimiento. Tienes a tu alcance una plataforma completa en la que descubrir parajes que difícilmente podrás visitar en tu vida, y especialmente con las restricciones de vuelo que existen por la crisis de la COVID-19. Por ello, se ha habilitado varios presets con los que ajustar la experiencia de vuela según qué periféricos tengas y tu nivel de pilotaje.

El juego contará de salida con ocho escenarios a modo de tutorial, donde se nos llevará por las diferentes fases del vuelo a bordo de un Cessna 152. Es ideal completarlo para alguien sin conocimientos aeronáuticos, ya que te lleva de la mano para saber leer el panel de instrumentos de una avioneta estándar y en qué condiciones debemos realizar determinadas acciones. Creednos que funciona: en un par de horas puedes despegar, volar y aterrizar sin problema.

Si entramos en vuelos individuales, las ayudas pasan por la función del copiloto. Nuestra mano derecha podrá encargarse de las funciones que tú quieras. Desde el contacto con las torres de control, el chequeo de vuelo o simplemente tomar el timón por unos momentos, puedes elegir tu nivel de experiencia al más mínimo detalle. Si quieres agudizar tus habilidades, existen varios escenarios especiales dedicados a aterrizajes bajo condiciones especiales. Llegarán más misiones en el futuro sin coste adicional.

Durante nuestros viajes, quisimos comprobar hasta qué punto alcanza la fidelidad de las ciudades menos populares. Viajamos hasta Cádiz en un trayecto desde Gibraltar hasta la base militar de Rota. La tacita de plata contaba con un semblante muy similar al real, salvo por el tipo de edificio, ya que no todos los diseños son los reales. Por ejemplo, las Puertas de Tierra están ahí, pero muestra un semblante diferente. Tampoco el Ramón de Carranza tiene forma, ya que el satélite toma la foto desde arriba y el juego no detecta que es un estadio de fútbol. Los puentes no tienen su forma oficial. Sin embargo, ves la ciudad desde arriba y es reconocible. Lograr ese nivel con todas las ciudades del mundo es un logro nunca antes visto en el videojuego.

La plataforma de vuelo, con mayúsculas

Una vez llegue a Windows 10 y Steam el próximo 18 de agosto, Microsoft Flight Simulator habrá emprendido su viaje por el mercado. Un viaje que, en palabras de sus responsables, se realizará “junto a los jugadores”. No lo ven como un producto de entretenimiento, sino como una plataforma de vuelo seria, pensada principalmente para aquella base de usuarios que solo quieren encontrar la mejor simulación comercial.

Debido a esa visión, no habrá ningún atisbo de campaña argumental de lanzamiento, ya que “quienes juegan a esto no lo quieren”. Sí tendrá escenarios especiales, objetivos a corto plazo en circunstancias y parajes especiales, como los comentados con anterioridad. Se ofrecerán gratis todos los datos generados por NAVBLUE, una base de datos a escala mundial que ofrece información pormenorizada aeronáutica.

Reconocen que más de 400 desarrolladores de terceros ya trabajan en contenidos específicos para el juego, como aeropuertos detallados, ciudades y más. Estos irán dentro del espacio del Marketplace, donde los creadores de contenido podrán monetizar su esfuerzo a través del propio juego. Esto garantiza seguridad y calidad de lo que descargues externo al equipo de desarrollo, ya que estos deben pasar por el filtro de la compañía.

“Cuando hacemos algo es porque podemos hacerlo bien”. Con esta frase comienzan una alargada lista de novedades que quieren llevar al juego a lo largo de su ciclo. Las estaciones llegarán (si llegan) cuando puedan alcanzar el nivel que ellos mismos se autoimponen. Los helicópteros son otro de las contenidos a incluir, pero no quieren pillarse los dedos al dar una fecha aproximada. Con lo que sí contará es con funciones para la realidad virtual. A finales de año vendrá compatibilidad con el dispositivo HP Reverb G2. La implementación en otros fabricantes está “en camino”.

La idea del equipo es lanzar algo relevante cada mes. Actualizaciones que incorporen novedades y que sirvan como puente hacia los DLC de pago, que tendrán una cadencia trimestral, si todo va bien. Dejan claro que el 18 de agosto es el lanzamiento completo, en ningún caso se ha diseñado como un acceso anticipado. Todo el mundo compartirá el mismo mundo en los servidores multijugador.

Entre las actualizaciones estándar y los DLC, el estudio habla de “actualizaciones de mundo”, un parche que mejorará la calidad de zonas concretas. Otras compañías aéreas se incorporarán gratuitamente al juego; las imágenes de Iberia, por ejemplo, estarán de lanzamiento, tal como podéis ver en el tráiler de lanzamiento. Será compatible con el mando adaptativo de Xbox y el mando de Xbox One. “Ningún piloto se quedará atrás”, comentaban.

Un futuro brillante

Lo cierto es que la build a la que hemos tenido acceso todavía tenía cierto margen de mejora a nivel de estabilidad. Pese a ello, la calidad gráfica y jugable permanecen sólidas. Pocas veces hemos tenido la sensación de controlar un vehículo en la pantalla con la fidelidad que alcanza Microsoft Flight Simulator. Aunque hayamos realizado este avance con un timón y unos pedales suministrados por la compañía, quisimos saber cómo se siente al jugar mediante un mando tradicional.

Las sensaciones al manejarlo con los sticks es exactamente igual que un arcade. Tienes control parcial del avión, ya que incluso con un timón debes utilizar el teclado y el ratón para acceder al espectro completo de instrumentos disponibles. Bien es cierto que pierde parte de la gracia de un simulador, que es tener cierta dificultad, pero ofrece una experiencia óptima para simplemente dejarnos llevar. Servir, al fin y al cabo, como un tour turístico interactivo sin ninguna pretensión. Desconocemos dato alguno para la versión de consola.

Quizá el resumen de nuestras impresiones sea felicidad. Felicidad por haber logrado vivir lo mismo que vivíamos en los mejores momentos de la franquicia. Le espera un futuro brillante, apunta a convertirse en la plataforma de simulación de vuelo de la década. Si se mantiene el nivel durante la versión final, estaremos ante los mejores títulos del género.

Microsoft Flight Simulator aterrizará el próximo 18 de agosto en Windows 10 y Steam. Lo hará en tres ediciones diferentes, además de formar parte del catálogo de Xbox Game Pass desde el primer día.

Microsoft Flight Simulator

Microsoft Flight Simulator es una nueva entrega de la mítica saga de simulación aérea del mismo nombre a cargo de Asobo Studio y Xbox Game Studios para PC y Xbox One. Desde aviones ligeros hasta aviones de fuselaje ancho, vuela con los aviones más detallados e impresionantes en un mundo increíblemente realista. Crea tu plan de vuelo y vuela a cualquier parte del planeta. Disfruta de vuelos diurnos o nocturnos y enfréntate a condiciones climáticas realistas y desafiantes.

Microsoft Flight Simulator