Convoy
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Carátula de Convoy

Convoy, análisis: Indie Postapocalíptico

Un descafeinado roguelike con toques de aventura conversacional y combates sobre ruedas en el desierto al estilo Mad Max

Mad Max ha sido una película de culto que, además de retratar una sociedad postapocalíptica rocambolesca y cruda, ha inspirado diversas obras en los videojuegos, además de tener su propia adaptación a dicho medio y contar con un nuevo relevo con Fury Road. Su estética retrofuturista y la desertificación del mundo son una marca reconocible que ha inspirado universos como el de Fallout, donde el Yermo es el nuevo punto de partida para muchas sociedades que no tuvieron el privilegio (a veces dudoso) de vivir en un refugio. Partiendo del legado de Mad Max, Convoy Games lanzó el pasado 2015 Convoy, publicado para PC Windows y Mac. Desde el pasado abril podemos disfrutarlo en Nintendo Switch, PlayStation 4 y Xbox One.

Guerra en el desierto al estilo retro

Nuestra nave ha sido varada en un planeta desconocido y desierto, y deberemos explorar este nuevo territorio hostil en pos de partes para reparar nuestro navío y volver a casa. A bordo de nuestra caravana y escoltados por vehículos de combate, nos lanzamos a una zona yerma y salvaje, dominada por diversas facciones peligrosas que harán de nuestra estancia una pesadilla violenta. 

A primera vista, la interfaz de Convoy es absolutamente retro, con un pixel art en vista pájaro que nos acomoda un buen control de un combate en el que debemos tener en cuenta diferentes factores. A lo largo de la árida carretera, nos lanzaremos a un trepidante combate sobre ruedas, mientras defendemos nuestra caravana con nuestros escoltas. La visión estratégica, los reflejos y la agilidad mental serán cruciales a la hora de sobrevivir: para atacar a los enemigos, deberemos posicionar nuestros vehículos cerca de los enemigos para situarlos en nuestro rango de ataque. A la vez, deberemos desviar el curso para esquivar obstáculos letales, y nunca deberemos perder de vista a la caravana principal, cuya pérdida supondrá el fin de la partida. Así, nos encontramos ante una curva de dificultad algo empinada, y es que requiere cierto tiempo controlar unas mecánicas que requieren dividir la atención en varios puntos. Asimismo, sólo empezamos con dos vehículos, los cuales equivalen a dos vidas, puesto que si éstos caen no tendremos posibilidad de redimirnos, y nos condenaremos a ver cómo los enemigos terminan de hacer añicos una caravana que no tiene posibilidad de atacar ni defenderse.

A pesar de todo, tras unas cuantas partidas entraremos en sintonía con Convoy y aprenderemos a dominar la carretera de arena; saber si conviene ir con dos vehículos contra un sólo enemigo o si es mejor gestionar dos luchas simultáneas, cuándo utilizar los ataques especiales, cuándo usar las maniobras de distracción y cómo esquivar los obstáculos del camino. Con el tiempo, adquiriremos nuevos vehículos escolta y, a más tropas, mayor será la dificultad a la hora de gestionar nuestro convoy. Con todo, y como un roguelike clásico, tendremos muy pocas concesiones: sólo podremos guardar la partida al salir y si moriremos perderemos todo el progreso. El proceso de familiarización con el juego nos hará reiniciar partida en más de una ocasión, puesto que es muy probable que un evento aleatorio nos sorprenda en nuestras horas más bajas. Asimismo, la lentitud de respuesta de los controles, si bien es intencionada y busca transmitir la sensación de estar al volante de un vehículo pesado, puede llegar a ser frustrante hasta el momento en el que nos hagamos a ella.

A lo largo de un mapa cuya distribución se generará aleatoriamente en cada partida, nos dirigiremos hacia los puntos de interés donde encontraremos las piezas necesarias. Por el trayecto, encontraremos señales de radio que podremos investigar y que nos llevarán a misiones secundarias y acontecimientos de los que saldremos beneficiados o perjudicados según nuestras decisiones. Y no faltarán los encuentros aleatorios a los que podremos plantar cara o rechazar, según nuestros intereses y necesidades. Durante nuestro viaje, contaremos con la gestión de nuestros suministros principales: la gasolina y los tornillos, que podremos obtener durante las misiones. Sin combustible, deberemos aguardar a un evento en el que podamos adquirirlo, mientras que los tornillos servirán para adquirir armas, reparaciones y vehículos nuevos en los campamentos.

Rol al estilo aventura textual

El componente rolero y narrativo de Convoy se basa en mero formato textual, similar al de las aventuras conversacionales que se estilaban en los años 70 y 80, con una austeridad de gráficos que puede disuadir a jugadores que busquen un juego visualmente atractivo. El mayor despliegue gráfico se da en las secuencias de combate, donde, dentro de la estética pixel art, se ha puesto toda la carne en el asador. Incluso los escenarios tienen cierta variación para que el desierto no sea el único paisaje sobre el que peleemos. Cabe recordar que los textos están únicamente en inglés, con lo que los jugadores que no conozcan el idioma no van a poder disfrutar del componente narrativo del juego.

A lo largo de nuestra partida viviremos pequeñas historias con otros habitantes que sobreviven en un mundo en el que el día a día es una guerra por la supervivencia, y tomaremos decisiones al estilo de una partida de rol clásica. ¿Ser un buen samaritano o hacer trampa a favor nuestro? ¿O más bien disparar primero y preguntar después? Asimismo, descubriremos la sociedad que sustenta cada una de las facciones enemigas y con las que tendremos múltiples batallas y con las que estableceremos alianzas temporales según la necesidad de la misión. Por supuesto, no faltarán las referencias simpáticas a otras obras de la cultura popular, y es que es fácil sacarnos una sonrisa al conocer al propio Mad Max (llamado Bad Max) o una emisora de radio que transmite novelas de Terry Pratchett.

No obstante, la parte narrativa, aunque bienintencionada, se queda a medio camino en muchos aspectos e impide que el jugador se sumerja en la trama. El abanico de misiones y eventos es muy limitado y esto, sumado a los múltiples reinicios de partida causados por los fracasos, acaba acusando una irremediable sensación de repetitividad, aunque al principio sirva para aprender qué elección es la más acertada. La fuente de letra, a su vez, se encuentra en el límite de lo legible, incluso en el modo Dock. En cuanto a la banda sonora, su discreción la impide brillar. La música tranquila que nos acompaña en el desierto es adecuada, así como las comunicaciones por radio que tenemos con nuestras tropas, pero tal vez se eche en falta más presencia en las secuencias de aventura textual.

La duración del juego se estima en unas 4-5 horas, pero pueden prolongarse debido a la fase de ensayo y error mediante la cual nos haremos con las mecánicas principales. Una vez aprendamos a dominar el control de nuestro convoy, disfrutaremos de unos combates trepidantes que despertarán nuestra adrenalina mientras nos recuerdan a las secuencias más agitadas de Mad Max. Sin embargo, y a pesar del frenesí de estas carreras violentas, el poso que nos dejará después será un vacío insatisfecho, causado por una propuesta efectiva y divertida, pero incompleta en sus pilares audiovisuales y narrativos.

Este juego ha sido analizado en su versión para Nintendo Switch.

CONCLUSIÓN

Convoy es un roguelike de combates sobre vehículos al estilo Mad Max y que presenta una pronunciada curva de dificultad. Dominar el manejo de los vehículos, las maniobras estratégicas y crear nuestras tácticas requerirá cierto proceso de aprendizaje, sumado a la desventaja con la que nos enfrentaremos a nuestros enemigos. Una vez superada esta fase, entraremos en el núcleo de diversión del juego, que palidece ante un apartado visual demasiado escueto y una historia en formato aventura textual muy repetitiva a causa de su escasez de tramas y misiones.

LO MEJOR

  • Combates originales, divertidos y trepidantes.
  • Las historias con sabor a Mad Max en las secuencias de aventura textual.

LO PEOR

  • Textos únicamente en inglés.
  • Artísticamente escueto.
  • Misiones y tramas muy escasas que hacen el juego repetitivo.
  • La parte aventura textual tiene una fuente pequeña para ciertos públicos.
5

Mejorable

Puede tener elementos aceptables y entretener, pero en general es una experiencia que no dejará huella.